
Los pueblos lejanos a la capital no siempre reciben suficiente atención de los medios, hasta que la grandeza de una persona ilumina todo lo que tiene alrededor.
Uno se puede imaginar esto de Pérez Zeledón, una cantón que suena lejano a la vida del Valle Central, pero que encierra secretos que maravillan. Desde allá, a solo unos kilómetros del centro de San Isidro del General hay una fábrica que tiene unos 30 años de vestir a los atletas nacionales y del extranjero.
Se trata de la casa de Physical Zone, una marca de sello nacional que ha vestido a deportistas que compiten en atletismo, ciclismo, triatlones y hasta confecciona vestidos de baño.
Viajamos hasta Pérez Zeledón a conocer la historia de la empresa que ha acompañado a los atletas ticos en sus victorias.
De 7 máquinas a cientos
Industrias Cordero & Chavarría es el nombre de la empresa que se originó en 1987, cuando el Valle del General vivía un boom en el negocio de las maquilas, pero ahora es mucho más que eso.
“En los años 80 había muchas maquilas aquí, pero poco a poco eso fue cambiando”, explica Esteban Cordero, quien integra la segunda generación que lleva la batuta de la empresa.
Don Carlos Cordero –padre de Esteban– vio que el negocio de tener un ingenio no era tan rentable como antes y que poco a poco los negocios se alejaban de la agricultura y se estaban industrializando. “Ya no se podía trabajar en eso, y había que hacer algo, casi que obligados empezamos”, recordó entre sonrisas.
Entonces, compraron una empresa que tenía siete máquinas de coser y que se encargaba de ensamblar ropa deportiva.
Los primeros años fueron duros, como suele ocurrir en la mayoría de los negocios, pero la familia estaba segura de que había potencial.

“Lo importante siempre ha sido cuidar los detalles, hacer un trabajo bueno, ser minucioso”, apunta doña Dora Chavarría, madre de Esteban y de Alexandra y Sandra, las gemelas.
Con su trabajo tesonero la empresa fue creciendo, subcontratada para ensamblar ropa. Luego, en 1994, lograron un contrato directo con la marca Moving Comfort para confeccionar prendas deportivas: shorts, pantalonetas, brasieres especiales, leggings y demás.
Pronto la pequeña empresa creció hasta tener más de 100 empleados cosiendo prendas que llegarían después a tiendas estadounidenses.
Ropa especial
La propiedad en la que se ubican las máquinas de coser que hacen los uniformes de Physical Zone es una gran finca. Antes tuvo grandes campos sembrados, pero ahora solo tiene algo de plátanos, frijoles y maíz.
“Somos del campo y eso no se pierde. Pero ahora es más como por hobbie”, cuenta don Carlos Cordero desde el segundo piso del gran galerón que alberga la fábrica. “La casa hemos tenido que moverla de lugar porque la empresa ha crecido”, agregó don Carlos.
Comenzaron en una casa de 76 metros cuadrados y ahora tienen un gran espacio alimentado por 200 páneles solares.
Antes de especializarse en ropa deportiva, trabajaron elaborando ropa interior, y llegaron a tener hasta a 200 personas trabajando en el lugar. Pero eventualmente debieron dejar el negocio debido a que las maquilas asiáticas se ganaron el mercado.
A mediados de los años 90 fue cuando lograron hacer un contrato con Moving Comfort y vieron la posibilidad de trabajar con marcas deportivas.
“Mi hermano y yo éramos maratonistas y los compañeros siempre nos pedían ropa para entrenar”, explica Alexandra Cordero, una de las gemelas.
Con esto en mente, la fábrica empezó a especializarse en ropa deportiva hasta que en el 2001 lograron su primer contrato grande. Ya no solo armarían piezas como maquila sino que escogerían telas y los “ingredientes” correctos para confeccionar ropa deportiva de calidad.
“Coser lycra o ropa para ejercicio es mucho más difícil, se tiene que tener un cuidado especial, pero aquí podemos decir que tenemos manos expertas en esto”, explicó doña Dora.

Durante la visita a la fábrica es inevitable detenerse en el cuidado que conlleva cada paso: desde la impresión de las telas por medio de sublimación, hasta los dos controles de calidad.
En esa fábrica de Pérez Zeledón se han elaborado prendas para marcas como Asics o New Balance, y por supuesto, Physical Zone, una marca que comparte iniciales con su lugar de origen: PZ.
Detallistas
Physical Zone surgió 10 años atrás con la idea de competir con los grandes. Para elaborar los pedidos de marcas extranjeras estaban trayendo telas de Europa y Estados Unidos, que pedían grandes estándares a la hora de elaborar las prendas.
La familia quiso aplicar ese conocimiento al crear una marca con buenas hechuras y los mejores materiales; ese es el norte de Physical Zone.
“Nos dimos cuenta que podíamos hacer un producto propio y competir. Si uno hace lo menos posible es fácil que alguien le gane, pero si uno se especializa puede ir creciendo”, resume Esteban Cordero al hablar del éxito de la marca.

Physical Zone se especializó desde el inicio en ropa deportiva para competir en triatlones, natación y distintas prendas para las competencias de pista.
La calidad lograda fue tal que marcas como New Balance se acercaron a la empresa para que les elaboraran pedidos. En el galerón donde se trabajan las prendas es común ver logos de marcas como esa impresos en las telas y siendo trabajadas por manos peseteñas.
“Nos hemos reinventado muchas veces. Si alguien busca 50.000 piezas seguro las produce en Bangladesh o India, pero si busca 20 o 30 prendas de calidad nos puede buscar a nosotros”, comentó Esteban Cordero.
Justo durante la visita se estaban imprimiendo telas para un encargo de camisas especiales destinadas al Maratón de Nueva York, que se realizará en noviembre del 2019. La orden llegó con tiempo, pero no siempre es así. A esta empresa del Valle del General la buscan tanto por su calidad como por la rapidez de sus entregas.
“A veces tenemos que enviar un pedido de 20 camisas a 20 casas diferentes, para que luego un equipo de corredores se junte en una maratón. Tenemos que dar un servicio muy minucioso y mantener la calidad”, comenta Esteban Cordero.
En el área de diseño es su hermana Alexandra la que se luce y se mantiene atenta a lo que está de moda. Ella también mantiene contacto con deportistas quienes, a final de cuentas, son los que se benefician del producto.
“Mucha gente piensa que por ser de Costa Rica esta marca ‘no es lo mismo’, aunque lo cierto es que muchas veces usamos mejores materiales para Physical Zone que para los trabajos que nos encargan las marcas de afuera”, contó Esteban. Physical Zone siempre será una marca orgullosamente generaleña.
