Revista Dominical

Obituario 2020: Raúl Fernández hizo de su vida un partidazo... y lo ganó

Deportista comprometido y estudioso como pocos del fútbol, este publicista y relacionista público estaba a la puerta de los 41 años. Su partida fue súbita pero su característica risa no se apaga.

Raúl Fernández Gutiérrez se distinguió por su conocimiento enciclopédico de fútbol. Fue un aficionado dedicado al Saprissa y la Selección Nacional. Acá durante un partido de la Tricolor en el Estadio Azteca, México. Foto: VFC para LN.
Raúl Fernández Gutiérrez se distinguió por su conocimiento enciclopédico de fútbol. Fue un aficionado dedicado al Saprissa y la Selección Nacional. Acá durante un partido de la Tricolor en el Estadio Azteca, México. Foto: VFC para LN.

Dos de los principales recuerdos que tengo de Raúl lo ubican a él sobre la arena de la playa: el primero es de cuando era un bebé, como de dos años, a inicios de los años 80. En las fotos que guardan nuestros padres de aquellos años, se le ve caerse, se le ve levantarse. Raúl estaba apenas de meses cuando la meningitis lo atacó, causándole condiciones particulares de salud y desarrollo que le acompañarían hasta el último de sus días y que, en aquella temprana edad, pusieron su vida en grave riesgo. Por eso, aquellos pasos titubeantes sobre la arena significaron mucho, demasiado, pues contra todo pronóstico, Raúl se levantó y conquistó.

Raúl Fernández Gutiérrez se distinguió por su conocimiento enciclopédico de fútbol. Fue un aficionado dedicado al Saprissa y la Selección Nacional. Acá durante un partido de la Tricolor en el Estadio Azteca, México. Foto: VFC para LN. Raúl Fernández Gutiérrez se distinguió por su conocimiento enciclopédico de fútbol. Fue un aficionado dedicado al Saprissa y la Selección Nacional. Acá durante un partido de la Tricolor en el Estadio Azteca, México. Foto: VFC para LN.

El otro recuerdo es mucho más reciente: Raúl corre con agilidad y buen paso sobre la arena, sonriendo hacia la cámara que capturó el instante. Corre sin camisa, como era su costumbre, mostrando un abdomen tan perfectamente marcado que, como decía Emma Stone en una película, parece hecho con Photoshop. El pasaje es en medio de una de las tantas ediciones que él completó sin problemas de la clásica Sol y Arena. A su alrededor, miles de otros atletas van como él en pos de la meta ubicada en el Paseo de los Turistas, sin sospechar que ese muchacho que corre a su lado es un milagro ambulante, un testimonio vivo de que el partido no se acaba hasta que se acabe, y que el jugador más valioso no tiene que ser siempre la estrella.

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