Revista Dominical

La última carta

Lo probaron todo, pero la obesidad les resultó un enemigo difícil de vencer. Finalmente, decidieron someterse a una cirugía extrema para controlar su sobrepeso. Ellos pueden hablar de lo bueno y lo malo del <em>by-pass</em> gástrico.

Sus dimensiones físicas le estaban generando ya problemas de salud, pero fue un golpe al orgullo el que lo hizo recapacitar y lo llevó a dar un giro radical a su existencia.

El neurólogo pediatra David Luna Baltodano abordó un avión pues iba de viaje fuera del país y, poco después de sentarse, se percató de que el cinturón de seguridad no le alcanzaba para cubrir su abdomen y cerrar en la respectiva hebilla. Le tocó entonces pasar la congoja de tener que pedirle al sobrecargo una extensión. A duras penas, lo logró.

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