Revista Dominical

Jardín de esculturas de La Sabana se desmorona entre desidia y burocracia

Nacieron hace 25 años durante un simposio de escultura y el brillo del FIA de 1998. Hoy, una docena de obras de artistas nacionales y extranjeros están quebradas, caídas, orinadas, con trozos faltantes, sucias y llenas de grafitis. Hay propuestas pero las soluciones están lejanas

21/02/2023   La Sabana. Restauración concluida de la escultura Arcoíris de Leda Astorga y estado de otras esculturas alrededor del lago y en La Sabana.
21/02/2023 La Sabana. Restauración concluida de la escultura Arcoíris de Leda Astorga y estado de otras esculturas alrededor del lago y en La Sabana. Rafael Pacheco Granados

Corría marzo de 1998. Mientras un gran Festival Internacional de las Artes (FIA) llegaba a San José con su caravana de espectáculos y una agenda repleta de actividades, La Sabana recibió a más 16 artistas de 12 países, entre ellos cuatro costarricenses, que crearon esculturas durante varias semanas y las dejaron como legado al destacado parque metropolitano, allí alrededor del lago. Así llegó el Arco iris de Leda Astorga con su niños jugando y su enorme colorido, la Ballena que el Grupo Targuá dejó encallada para disfrute de muchas familia, la Danza de Miguel Hernández Urban con su brillante baile metálico... Aquello fue un deleite visual.

"Danza", del artista mexicano Miguel Hernández Urban, muestra corrosión, pintura caída e, incluso, tiene un nido de un ave en la parte superior. Esta escultura es de gran altura y se tambalea mucho con el viento. (Rafael Pacheco Granados)

Hoy, 25 años después, apenas quedan rastros de aquella gran fiesta y una docena de esculturas sobreviven en las peores condiciones entre la desidia, una infinidad de trámites para tratar de salvarlas y unos cuantos esfuerzos con pocos frutos.

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