Revista Dominical

En las garras de las terapias de conversión sexual

Costa Rica no se escapa de los supuestos tratamientos para ‘curar’ la homosexualidad. Allan Vega es un sobreviviente de un método que lo llevó a la depresión y lo puso al borde el suicidio.

06/05/2019    San Rafael de Oreamuno, Cartago. Reportaje sobre clínicas de conversión a homosexuales. Allan Vega, comparte con su padre, Manuel Vega. Foto: Rafael Pacheco
06/05/2019 San Rafael de Oreamuno, Cartago. Reportaje sobre clínicas de conversión a homosexuales. Allan Vega, comparte con su padre, Manuel Vega. Foto: Rafael Pacheco Rafael Pacheco Granados
Allan Vega Allan Vega es un sobreviviente de las terapias de conversión sexual. Confía en que su testimonio puede servir para que jóvenes no pasen por su situación. Foto: Rafael Pacheco (Rafael Pacheco Granados)

Tan solo tres días antes de su cumpleaños número 20, Allan Vega fue desterrado de su casa. Ya han pasado tres años del momento en que bajó sus hombros frente a su familia y simplemente atravesó la puerta de todos sus días pensando que sería la última vez en su hogar.

Para ese momento, Allan tenía ojeras de las cuales no quedan rastro. Era un poco más delgado –según recuerda–, llevaba el cabello desordenado y no le quedaban pensamientos en su cabeza. A los gritos de su padre no puso resistencia alguna.

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