Revista Dominical

El cosplay no se queda en la capital de Costa Rica: ¡San Ramón y occidente lo abrazan!

Más allá del espectáculo, la movida geek en Occidente se transforma en una herramienta de empatía, salud mental y desarrollo seguro para jóvenes neurodivergentes

Cuando las luces de las salas de cine en San Ramón se encienden tras el estreno de una película de anime, el verdadero espectáculo del cosplay apenas comienza en el vestíbulo. Allí no hay alfombras rojas exclusivas, grandes productoras ni entradas que cuesten una fortuna.

Lo que hay es un grupo de adolescentes vestidos con corbatas y camisas blancas emulando a los personajes de Chainsaw Man, familias enteras disfrazadas de Super Mario y mesas que venden calcomanías a tan solo cien colones.

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