Camilo de Castro Belli es un cineasta y periodista nicaragüense que se exilió en Costa Rica en 2018 debido a la persecución del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. La razón fue su trabajo de denuncias ambientales, en especial, sobre la negligencia en el manejo del incendio en la Reserva Biológica Indio Maíz, que originó la crisis en la que está sumergido el país desde entonces.
En 2023, De Castro fue el codirector –junto con Brad Allgood– de Patrullaje, un documental galardonado en festivales que denuncia cómo la ganadería ilegal destruye la reserva Indio Maíz de Nicaragua y vulnera los derechos de los pueblos Rama y Kriol.
La película, que el actor y activista Leonardo DiCaprio recomendó como una de cinco películas ambientalistas imperdibles, sigue a los guardabosques indígenas Rama y afrodescendientes Kriol mientras arriesgan sus vidas para proteger uno de los últimos bosques tropicales intactos de Centroamérica.
En esta entrevista, Camilo de Castro Belli cuenta el impacto que ha tenido el documental, pero también presenta los hallazgos más importantes de esta nueva investigación, Carne en Conflicto, que podría tener implicaciones directas en Costa Rica.
¿Cuáles fueron los hallazgos de esta nueva investigación?
En estos siete años de investigación nos propusimos entender los mecanismos y las estrategias mediante las cuales el ganado, criado en áreas protegidas y territorios indígenas en Nicaragua, es infiltrado en las cadenas de suministro formal de la carne.
“Adoptamos una metodología de estudio de casos en la que le dimos seguimiento a varias fincas ilegales que identificamos en el transcurso de la filmación del documental en el caso de la reserva biológica Indio Maíz y después ampliamos la investigación al territorio Mayagna Sauni Bas que se encuentra en el noreste de Nicaragua en la reserva biósfera de Bosawas.
“Nos enfocamos en este territorio porque es en esta zona donde se ha perdido la mayor cantidad de bosque primario. El 98% de la pérdida de bosque en Nicaragua en los últimos 20 años se ha dado en esta región, y estas son las regiones más alejadas y más marginadas, donde hay menos presencia del Estado. Pero es una región donde la actividad ganadera ha venido incrementando de manera constante”.
¿Cómo se vincula con Costa Rica?
Uno de los casos al que le dimos seguimiento es el ganadero ilegal, Pablo Chaves, conocido como Chacalín, que tiene una finca en la zona núcleo de la Reserva Biológica de Indio Maíz. Él tenía aproximadamente 50 animales que tenían aretes de identificación individual.
“Logramos conseguir información de la base de datos del Sistema Nacional de Información y Trazabilidad Bovina de varios de esos animales y uno de esos aretes estaba registrado a nombre del matadero Novaterra S. A. (de Nicaragua), que es una empresa subsidiaria del grupo Centro Nacional de Inversiones (CIISA), una empresa costarricense líder en el ámbito de los alimentos. Es el grupo de El Arreo y de Belca FoodService. Es decir, logramos confirmar que una res que estaba siendo creada en la zona núcleo de una área protegida y además dentro de un territorio indígena, había sido comprada por este matadero. Y esa carne probablemente fue exportada a Estados Unidos o a Costa Rica.
“También entrevistamos al ganadero Pablo Chaves y él nos confirmó que él recurre a intermediarios que llegan a su finca a ver el ganado, que le pagan por ganado, después se lo llevan a corrales que están en un lugar que se llama Las Maravillas, y de ahí lo transportan en camiones a los mataderos. Entonces, ahí encontramos un vínculo directo entre una red ilegal y un matadero en Costa Rica”.
Hay un aumento también de las importaciones de carne nicaragüense a Costa Rica. ¿En la investigación ustedes se dieron cuenta por qué?
Yo creo que eso tiene que ver con la entrada al mercado costarricense del matadero SuKarne, y con el hecho de que el matadero San Martín también está exportando mayores volúmenes de carne a Costa Rica.
“Básicamente hay cuatro empresas que importan carne de Nicaragua. Entonces está entrando cada vez más carne de Nicaragua al mercado costarricense, de hecho hoy por hoy Nicaragua es el principal productor de carne de Costa Rica. El 82% de las importaciones de carne en Costa Rica se concentran en Nicaragua y Estados Unidos”.
¿Ustedes consultaron a estas empresas sobre el sistema de trazabilidad para conocer el origen de la carne?
Sí, nosotros le escribimos a a a Grupo CIISA y no obtuvimos una respuesta. Le presentamos las evidencias, que logramos recabar durante la investigación y no hubo respuesta. En el caso de SuKarne sí hubo una respuesta. Ellos niegan que compren carne de áreas protegidas y territorios indígenas, pero la investigación demuestra lo contrario. Yo creo que las demás empresas tampoco han mostrado una voluntad de querer transparentar la cadena de suministro.
“Entonces, lo que nosotros estamos planteando es que estas empresas deberían de hacer auditorías independientes de las cadenas de suministros. Deberían de hacer pública esa información porque los consumidores tienen derecho a saber de dónde vienen los productos que están comprando. Es lo mínimo que las empresas deberían de hacer en aras de promover la transparencia y la confianza en el mercado.
“Queremos saber quién está produciendo ese ganado, dónde se está produciendo y en qué condiciones se está produciendo.
“Precisamente para evitar que, sin saberlo, ser cómplices de un sistema que está promoviendo que se esté generando una actividad que conlleva a pérdida de bosque y graves violaciones de derechos humanos en el país vecino”.
(Revista Dominical envió consultas a las empresas importadoras, pero hasta el momento no ha recibido respuesta. Alguna de ellas se encuentran en trámite)
¿Qué le debe de preocupar a Costa Rica?
Primero, el impacto ambiental, pues la Reserva Biológica de Indio Maíz es parte de un sistema ecológico regional. O sea, que lo que pasa en Nicaragua afecta a Costa Rica.
“Hay investigaciones que indican que la pérdida de bosque, la deforestación en Nicaragua, se traduce en menos humedad y menos nubosidad que afecta los niveles de precipitación de lluvia en la zona norte de Costa Rica, en Guanacaste. De cara a una crisis ambiental como la que estamos enfrentando, eso puede llegar a ser grave.
“De hecho, actualmente pronostican que existe una probabilidad de 62% de que este año haya un Súper Niño y eso va a tener un impacto gravísimo en la zona norte de Costa Rica.
“La última vez que hubo en Costa Rica un Súper Niño fue en el 2015 y aquí hubo una sequía que impactó al sector ganadero en Guanacaste, al turismo y que incrementó los precios de los alimentos”.

¿Qué sucede con el etiquetado de la carne?
Hay carne que viene empacada en Nicaragua y que dice: ‘Producto de Nicaragua’, y uno puede saber en el supermercado que es de Nicaragua. Pero también hay carne que viene en canal y se procesa aquí. Y esa carne se mezcla con la carne nacional. Y cuando el consumidor la compra en el súper, el etiquetado solo dice ‘Elaborado en Costa Rica’. Esa carne puede estar mezclada con carne de Nicaragua y el consumidor costarricense no lo sabe.
“Entonces, los consumidores costarricenses, cuando consumen carne de Nicaragua, puede resultar más atractiva porque es 1 dólar más barata por kg que la carne de costarricense, pues ese precio más barato tiene un costo, tiene externalidades sociales y ambientales, sobre pérdida de bosque y violaciones de derechos humanos graves”.
En esta zona se está reportando minería ilegal, contrabando de otros productos y ahora, ganadería ilegal. ¿Qué es lo que ocurre en esta zona entre Costa Rica y Nicaragua?
Hay un tema que se mencionó en las entrevistas que hicimos para la investigación, pero no pudimos ahondar más: nos mencionaron que existe contrabando de ganado entre Costa Rica y Nicaragua. Entrevistamos a ganaderos en la Reserva Biológica Indio Maíz que nos mencionaron que hay ganaderos costarricenses que mandan su ganado a engordar a Nicaragua, y también hay ganaderos nicaragüenses que engordan su ganado en áreas protegidas y territorios indígenas, que después lo venden en Costa Rica.
“En el caso de la minería, en el transcurso de la investigación se mencionó que la ganadería está siendo utilizada para lavar el dinero de la minería ilegal. Porque de la misma manera que el narcotráfico utiliza la ganadería para lavar dinero proveniente de actividades ilegales, de la misma manera se utiliza en el caso de la minería.
“En toda Centroamérica siempre se ha investigado el tema de la narcoganadería, o sea, que los narcos utilizan la ganadería para comprar tierra, despalar, meter ganado y lavar activos. De esta manera también tienen control del territorio. Cuando filmamos la película, nos encontramos con colonos (invasores de tierra indígenas) que nos dijeron que ‘por los caminos por los cuales se mueve el ganado también se mueve la droga’. Entonces, en toda Centroamérica siempre ha existido un vínculo estrecho entre la ganadería ilegal y el narcotráfico, y en la investigación había una finca de una familia cuyos miembros fueron capturados por la Policía de Nicaragua por estar vinculados con droga.
“Entonces, existe un vínculo entre el narcotráfico y estas actividades ilegales”.
El documental fue lanzado en 2023, ¿cuál ha sido el impacto que ha tenido?
Creemos que el documental ha sido una herramienta muy útil para instalar este tema en la agenda de las organizaciones. También para visibilizar la resistencia de los pueblos indígenas y afrodescendientes en Nicaragua. El documental se ha compartido también con pueblos indígenas y afrodescendientes en toda Centroamérica, incluyendo Costa Rica.
“No es fácil , porque, en general, el consumidor se fija en dos cosas: precio y calidad de la carne, y no tanto en el impacto que esa actividad está teniendo a nivel social y ambiental. Lo que nosotros estamos procurando es visibilizar el impacto social y ambiental que esta actividad tiene para que los consumidores tomen decisiones informadas; para que las empresas se hagan responsables y para que los gobiernos promuevan cambios en la legislación y en las normativas que permitan garantizar que la ganadería se haga de manera más sostenible.
“Nosotros entendemos que hay muchas muchas personas que se dedican a la ganadería y que dependen de esta actividad para sobrevivir. Es una industria importante en este país, como lo es en Nicaragua, pero consideramos que es importante que al final, si no hacemos las cosas de otra manera, todos vamos a ser perjudicados y la misma industria va a ser perjudicada por el impacto del cambio climático”.
Esta semana se reunirán las autoridades de Costa Rica y Nicaragua para abordar el tema de la minería ilegal, ¿cree que este tema también debería de estar en agenda?
Yo creo que es importante poner atención a la ganadería ilegal, porque toda actividad ilegal facilita otras actividades ilegales. Como te decía, a través de los caminos que se abren para la ganadería legal en Indio Maíz también por ahí pasa la droga.
“Esta actividad está teniendo un impacto en la deforestación de la zona norte y la sedimentación del río Colorado. Lo que sucede en Nicaragua tiene un impacto aquí en Costa Rica, y creo que hace falta ponerle más atención al tema de la ganadería ilegal, que es un tema que no está en agenda”.
