
En algunas ocasiones, las mejores cafeterías, bares y cantinas de la ciudad se encuentran un poco “ocultas”. No tienen un enorme letrero de neón al frente ni están en u n lujoso local, al contrario, uno podría pasar por la acera sin notarlas; pero cuando finalmente las encuentra... ¡Paren todo!
Así me ocurrió con Binario Café y Pan, ubicada en La Florida de Tibás, frente a la Unibe, y premiada en 2026 como la número 15 entre las mejores cafeterías del país en el concurso The Best Coffee Shops CR, un formato que combina la evaluación de jueces con el voto popular.
Pero ese contexto yo no lo tenía cuando sencillamente abrí Google Maps y empecé a buscar cafeterías interesantes en Tibás, de esas que tengan, por supuesto, una excelente calidad gastronómica, pero también que sean un lugar amigable para ir a trabajar, a una reunión o pasar una tarde de fin de semana leyeno. Eso es Binario.

Para llegar a Binario hay que abrir bien los ojos ya que, como se detalló, no tiene un cartel gigante ni luces de neón; pero eso es parte de su encanto, porque funciona casi como un lugar secreto que se recomienda de boca a boca.
Ari Cyrman es el barista y panadero que fundó esta joya en un lugar inmejorable: una casa de 1920 que es propiedad de su familia desde hace muchos años y aún hoy mantiene su esencia. Él reconoce que las recomendaciones entre amigos y familiares es uno de los principales métodos de captación de nuevos clientes, por supuesto, junto con las redes sociales.
Desde afuera, el transeúnte solo ve una antigua casa pintada de un color azul apagado, un discreto parqueo, un hermoso grafiti de hojas y flores, y un muro de concreto capturado por enredaderas. Ahí, junto a ese muro, se encuentra la entrada principal de la cafetería.

Esta casa pasó cinco años abandonada, deteriorándose, hasta que Cyrman se envalentonó y le propuso a sus familiares poner ahí el proyecto que él desde hace rato venía madurando en la cabeza.
Al entrar a esta cafetería se encontrará con un espacio que alguna vez fue la terraza de la antigua vivienda ―mi lugar favorito del local―. Fresco, bien iluminado y atendido por Margarita, una profesional atenta y amable que estará siempre pendiente de darle la mejor atención.
A la izquierda el establecimiento cuenta con otro ambiente, la antigua sala de la casa, un área más privada que aún cuenta con el piso de madera original instalado hace más de 100 años.
Binario es una cafetería fundada con base en las dos pasiones de Cyrman: el café de especialidad, como buen barista, y la panadería con masa madre, como buen panadero. De ahí viene su nombre, pues se trata de dos mundos que maridan perfectamente.
Ahora bien, el menú no se limita al pan. Podrá encontrar desde desayunos tradicionales con gallo pinto, tostadas francesas, huevos shakshuka, antojos salados (por ejemplo, empanadas o pan pita con hummus) y dulces (flan de coco, queque de chocolate semi amargo y torta de queso, entre otros) para acompañar con el café.

Asimismo, si busca algo más contundente para almorzar, Binario ofrece pizzas hechas con masa madre y salsa de tomate casera, ensaladas, gallos, casados a la parrilla, hamburguesas, sándwiches, falafel, shawarma y varias delicias más. En la carta abundan las opciones vegetarianas en pizzas, hamburguesas, ensaladas, sándwiches y casados.
Cyrman reconoce que el menú plasma parcialmente sus orígenes, pues desciende de una familia judía, pero también los orígenes de su esposa, que tiene herencia libanesa. Por eso encontrará trazas de ambos mundos.

“El menú, sin ser demasiado complejo, tiene opciones de comida callejera del extranjero, hay shawarmas que se consiguen en cualquier lugar de Medio Oriente, pero también hay pizzas y hamburguesas. Queríamos hacer un menú de cafetería, pero que abarcara otros mundos, también tenemos postres árabes como el baklava o el maamoul, tenemos el bagel que es de origen polaco judío”, ejemplificó Cyrman.
Además de este menú variado y con trazas de múltiples culturas, Cyrman ofrece diferentes variedades de cafés, desde opciones cultivadas en la altura del cerro Chirripó, hasta marcas de Sabalito de Coto Brus. Cada cierto tiempo, Binario realiza cursos de barismo y catación.

“En Binario Café y Pan buscamos equilibrar nuestro ambiente relajado, serviendo una buena comida y degustando café de diferentes variedades de Costa Rica. Hemos ido creado un nicho y ya la gente nos reconoce como un lugar donde puede llegar a trabajar, leer, estudiar, desayunar, almorzar...”, concluyó Cyrman.
Le agradecemos que, si visita Binario, le comente a Ari o a Margarita que leyó esta recomendación de la Revista Dominical. Además, le recomendamos que explore su barrio, nunca se sabe dónde se encontrará un buen café escondido detrás en un cartel pequeñito y una enredadera.


