España ha consolidado un modelo de atención a las personas con discapacidad basado en la intervención desde la primera infancia, la educación inclusiva y la inserción laboral, una combinación de políticas públicas que, según Pedro Rollán, presidente del Senado español, ha permitido ampliar la autonomía y la participación de esta población en todos los ámbitos de la sociedad.
En entrevista con La Nación, el jerarca señaló que uno de los principales aprendizajes que otros países, entre ellos Costa Rica, podrían tomar de la experiencia española es la necesidad de garantizar apoyos desde los primeros años de vida y mantenerlos durante todo el proceso educativo y laboral.
“España es una de las cuestiones por las que nos podemos sentir muy orgullosos. Por respetar y por atender al diferente”, expresó Rollán.
El presidente del Senado atribuyó parte de esos avances al trabajo conjunto entre el Estado y las organizaciones del tercer sector, las cuales han impulsado durante décadas la defensa de los derechos de las personas con discapacidad y la creación de servicios especializados.
A su juicio, la atención temprana representa uno de los pilares del sistema español, ya que permite que muchos niños desarrollen habilidades que les brindan mayor independencia en la vida adulta.
“Desde la atención más temprana se puede conseguir incluso que haya personas que inicialmente serían dependientes de una cierta tutela, pero que, al recibir ese apoyo, puedan tener una vida autónoma”, afirmó.
Rollán sostuvo que el acceso a la educación especializada ha contribuido a que cada vez más personas con discapacidad continúen sus estudios hasta la universidad y posteriormente se incorporen al mercado laboral.
“Hoy nuestras aulas en la universidad están repletas de chicos y de chicas con capacidades diferentes y lo verdaderamente importante es poder adecuar los puestos de trabajo a las capacidades de estas personas”, indicó.
El dirigente español recordó la historia de su abuelo, quien perdió la vista tras la Guerra Civil Española, para ilustrar la transformación que ha vivido el país en materia de protección social.
“Después de la guerra civil tener un abuelo ciego era sinónimo de que tus hijos no comían. Hoy eso en mi país no pasa”, comentó.
Según explicó, el fortalecimiento de programas como los centros especiales de empleo, los centros especializados de formación y las viviendas tuteladas ha permitido que las personas con discapacidad alcancen mayores niveles de independencia y participación social.
Rollán también destacó la importancia de promover la inclusión en el mercado laboral. Como ejemplo, mencionó una empresa española que emplea a decenas de personas con síndrome de Down, una experiencia que, dijo, demuestra el valor que pueden aportar cuando cuentan con oportunidades.
“Una sociedad es una sociedad plena cuando no deja atrás a nadie”, manifestó.
El presidente del Senado aseguró que los avances en esta materia han trascendido las diferencias partidarias. Como muestra, recordó la reciente reforma de la Constitución española mediante la cual se eliminó el término “disminuidos”, utilizado históricamente para referirse a las personas con discapacidad.
“Ponernos de acuerdo todos para algo hoy en España no es sencillo, pero para eso hemos tenido el acierto”, afirmó.
Para Rollán, ese cambio refleja una evolución no solo jurídica, sino también social, al reconocer que la discapacidad no debe definir a las personas ni limitar sus oportunidades, sino que las políticas públicas deben orientarse a garantizar su plena inclusión y el desarrollo de sus capacidades.
