Andar conmigo

EscucharEscuchar

Una vez, cuando tenía 12 años, me escapé de mi casa. “Me escapé”, digo, para ponerle picante. Le hice a mi madre algún berrinche adolescente, tomé un bus y terminé en el centro. Para que la fuga tuviera gracia tenía que hacer tiempo, así que me metí al cine Rex. Era la tanda de las 2 p. m. de un sábado de 1993. Recuerdo la anécdota no solo porque aquel día vi Jurassic Park , sino porque fue la primera vez que fui al cine solo.








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.