
Ante las denuncias de vecinos por la escasez de agua en Aserrí, en el marco del reportaje publicado en Revista Dominical ,quisimos escuchar a la alcaldesa de Aserrí sobre todo este tema.
Revista Dominical solicitó una entrevista, pero la Municipalidad optó por responder nuestras preguntas mediante una comunicación escrita.
La alcaldía reconoce que el problema del agua “se presenta desde hace varios años”, aunque asegura que ahora se agravó por la época seca y “la extrema sequía provocada por el Fenómeno del Super Niño”, que ha reducido las fuentes de captación.
Como parte de las soluciones, el pasado 10 de agosto la alcaldesa solicitó al Concejo Municipal iniciar un proceso de diálogo con el AyA para valorar un eventual traslado de la administración y operación del Acueducto Municipal.
Mientras tanto, desde abril se aplican horarios de racionamiento por sectores, que, según la Municipalidad, “se han ido adaptando de acuerdo con las necesidades y disponibilidad del servicio”. También se recurre a camiones cisterna y tanquetas.
La alcaldía asegura que ha realizado mejoras en la Planta de Tratamiento y en las tomas de captación, habilitó un pozo en Lagunillas de Salitrillos y construye otro en la Plaza de Deportes.
Sobre la contaminación detectada por Salud, sostiene que “se trató de un evento puntual en el Sistema de Lourdes y no de una afectación en la totalidad del Acueducto Municipal”. Lo atribuye a “la presencia de fauna silvestre cerca de las fuentes de captación” y asegura que, después del episodio, reforzó los procesos de tratamiento y desinfección.
También afirma que se realizan pruebas de laboratorio de manera constante y que se reforzaron medidas como “el ajuste de los niveles de cloración cada tres horas” y la medición permanente de la turbiedad.
La Municipalidad asegura que la situación fue “subsanada” y que “el agua está nuevamente en condiciones para el consumo”.
Lo que ocurre en Aserrí no apareció de repente este año. El propio municipio tiene, desde hace varios años, un Plan de Contingencia y Protocolo de Comunicación ante racionamientos de agua, creado precisamente para enfrentar situaciones de sequía y problemas de abastecimiento.
Y las quejas tampoco son nuevas. En mayo de este año, vecinos de Aserrí llegaron al punto de pedir que se declarara un estado de emergencia por la falta de agua.
En el 2024, la Defensoría de los Habitantes ya había llamado la atención a la Municipalidad por problemas en el suministro y por incumplimientos en los horarios de racionamiento. La propia Municipalidad reconocía una caída importante en el caudal de las fuentes que alimentan su planta de tratamiento.

Y el problema tampoco termina en las fronteras de Aserrí. Bomberos de Costa Rica ha advertido que la escasez de agua plantea nuevos retos para la atención de emergencias y ha reforzado su flotilla con equipos capaces de transportar mayores cantidades (aunque, por el momento, esos recursos fueron destinados a comunidades como Pavas, Guadalupe, Ciudad Quesada, Liberia, Cañas, El Roble, Ciudad Neily, Limón, Siquirres y Alajuela).
Puede leer el reportaje completo sobre este tema en Revista Dominical y en este enlace.
