
Se desconecta del mundo, se levanta en cámara lenta, da un primer paso y avanza con movimientos que parecen sacados de las películas
Aparenta estar en comunión con el aire que sopla en las cortezas de los árboles y parece ir flotando. Casi lo está, pues entre el suelo y ella solo hay una cinta elástica. La acróbata urbana hace un par de movimientos y luego salta a tierra firme, como volviendo a la realidad.
Carolina Matamoros tiene 19 años y desde hace dos practica el
El
A veces, el arte se concentra solo en caminar por la cinta; en otras ocasiones se realizan piruetas, saltos mortales y otras maniobras en complicidad con el elástico.
En Costa Rica, son pocos quienes lo practican, pero desde hace un tiempo vienen haciendo bulla para ganar adeptos...
Por ejemplo, todos los sábados están en el parque Morazán, en San José, como parte del festival Enamórate de la ciudad , dando clases a niños y grandes y ofreciendo exhibiciones a los transeúntes. También frecuentan con regularidad el parque metropolitano La Sabana.
Lo bueno, dicen quienes impulsan esta disciplina, es que cualquiera puede practicarla: no importa edad, género, o si se es flaco, bajito, gordito o alto.
“El secreto está en una abstracción total de lo que te rodea, que nada te interrumpa, hay que estar concentrado al máximo... sentir la cinta”, explica Carolina, una de las expertas.
Raúl Solano , un muchacho de 24 años con vasta experiencia en
Dice Internet –y lo confirma Raúl– que el
Dos escaladores comenzaron a andar por cadenas flojas y cables en los parqueos con el fin de entrenarse. Tiempo después, emplearon su propio equipo de escalar para andar sobre él y la práctica gustó tanto que se convirtió en un pasatiempo que se fue expandiendo por el mundo.
Hay varias formas de practicar el
“Se siente una gran pasión y adrenalina. Cuando se logra el equilibrio, uno no se puede bajar; quiere darle y darle”, dice el muchacho a modo de invitación.