Lo que parecía un accidente que lo tendría incapacitado dos semanas se ha convertido en una pesadilla de siete meses para el futbolista Kurt Bernard Simpson.
En la cúspide de una prometedora carrera futbolística, ubicado entre los goleadores del campeonato anterior con 20 anotaciones y a punto de firmar un contrato con Liga Deportiva Alajuelense, Bernard sufrió un terrible revés del destino.
El pasado 11 de abril, cuando conducía el carro de su hermano Kent, de Moín a Limón, el jugador tuvo un accidente que aún lo mantiene fuera de las canchas.
De acuerdo con el médico José Fernando Irrutiaga, quien atendió a Bernard el día del accidente en el hospital Tony Facio (Limón), él presentía que la rodilla izquierda del delantero había sufrido una seria lesión.
"Además del ligamento colateral interno, le dije a Bernard que seguro tendría lastimados los meniscos y el ligamento cruzado anterior. Si hubiera estado en mi poder, le habría operado de inmediato, pero él pertenecía a un equipo y debía ser valorado", expresó Irrutiaga.
Mientras el equipo limonense disputaba la liguilla por el no descenso frente a Goicoechea, Bernard se desplazó a San José, donde fue observado por el médico de Alajuelense, Alfredo Gómez, quien le instó a seguir un tratamiento para evitar la operación.
"El doctor de la Liga (Alfredo Gómez) me puso en tratamiento y el equipo me ofreció su gimnasio para rehabilitarme, pero la molestia nunca se quitó", indicó Bernard el pasado 8 de noviembre, en su casa, ubicada en el barrio Cieneguita de Limón.
Al no estar a punto para el arranque de la presente temporada, el caribeño decidió regresar a su provincia y seguir el tratamiento indicado por Gómez.
"Hago pesas en el polideportivo y de vez en cuando llego al estadio para ver los partidos. No sabe cuánto deseo estar en la cancha otra vez".
La operación
El diagnóstico que hizo Irrutiaga en abril resultó certero, ya que el 23 de octubre anterior una resonancia magnética pagada por la Liga confirmó que la lesión de Bernard incluía ruptura tanto del ligamento cruzado anterior como del menisco externo.
Según el reconocido cirujano en ortopedia, Carlos Palavicini, quien llevará a cabo la cirugía de Bernard mañana a las 11 a. m., la ruptura del ligamento colateral interno ya se cicatrizó, pero la del cruzado anterior y los meniscos se mantienen.
"Esas dos lesiones impiden que el jugador tenga balance en su rodilla, ya que hay demasiada inestabilidad. Para el esfuerzo que los jugadores hacen, tener una rodilla firme es fundamental", comentó Palavicini.
La operación, que se realizará en la Clínica Católica, consiste en limpiar los meniscos y hacer un injerto (vea ilustración).
"Vamos a tomar hueso de la rótula, una tercera parte del tendón patelar y hueso de la tibia, para reemplazar el ligamento. En lo que respecta al menisco, solo quitaremos las partes malas", explicó el cirujano.
El injerto de hueso-tendón-hueso es lo que se conoce como autólogo, ya que es tomado del mismo organismo, y se fija a la rodilla por medio de un tornillo biodegradable, el cual se deshace en seis meses.
Palavicini aclaró que luego de la lesión, Kurt Bernard tendrá un proceso de rehabilitación de seis a ocho meses, para estar de nuevo en el terreno de juego.
"No tengo resentimientos contra nadie. Lo único que quiero es volver a jugar, sin importar dónde sea". A sus 22 años, eso es lo único que pasa por la mente de Kurt.