Buenos Aires, 20 may (EFE).- El "súper clásico" del fútbol argentino se jugará el próximo domingo a estadio repleto, después de que los hinchas del River Plate agotaran hoy los últimos boletos en venta, tal como ocurrió con los del Boca Juniors un día atrás.
En medio de una creciente expectación, el técnico riverplatense, Leonardo Astrada, dio a conocer hoy el equipo que jugará en el estadio boquense de "La Bombonera", el partido más atrayente de la decimocuarta jornada del torneo Clausura, que lideran el Vélez Sarsfield y el Racing Club.
Por el lado boquense, su técnico, Jorge Benítez, aún tiene dudas sobre la formación inicial y no convocó para el derbi al delantero Rodrigo Palacio, autor de uno de los goles en el encuentro de Copa Libertadores que el Boca igualó 3-3 en Colombia ante el Junior.
A pesar de que River y Boca tienen su mente puesta en el torneo de clubes más importante a nivel continental, ambas plantillas saben de la importancia que le dan los fanáticos a obtener un triunfo ante el clásico rival.
En el equipo visitante, los centrocampistas Marcelo Gallardo, Javier Mascherano y Luis González jugarán desde el arranque, mientras que el delantero chileno Marcelo Salas y el defensa Federico Domínguez estarán en el banquillo de los suplentes.
Más allá de la Copa Libertadores, en la que el próximo jueves jugará como local el partido de vuelta de los octavos de final ante el ecuatoriano Liga Deportiva Universitaria de Quito, el River está a sólo tres puntos de los líderes del Clausura.
El equipo de Astrada igualmente intentará mejorar la imagen de las últimas tres jornadas ligueras, en las que apenas sumó un punto, mientras que el Boca, definitivamente alejado de la pelea en el torneo doméstico, buscará recuperarse de tres derrotas seguidas.
Por lo visto en el entrenamiento de hoy, entre los dirigidos por Benítez la dupla de ataque estará integrada por Martín Palermo y Guillermo Barros Schelotto, quien venía siendo suplente en los últimos partidos.
El domingo se montará un operativo de seguridad con 900 policías para evitar hechos de violencia en las inmediaciones y dentro del estadio del Boca, donde habrá 51.700 espectadores, de los cuales menos de 5.000 serán del River. EFE
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