Maracaibo, Zulia (Venezuela). Las notas del himno nacional de Costa Rica se escuharon por primera vez en los XVIII Juegos Centroamericanos y del Caribe cuando ayer la nadadora Melissa Mata se vistió de oro e impuso un nuevo récord en la natación regional.
Mata registró un tiempo de 2 minutos, 16 segundos y 89 centésimas en la prueba de los 200 metros mariposa, para conseguir así la primera presea dorada de los ticos e imponerse a la gran favorita, la surinamesa Carolyn Adel, quien hasta ayer no había sido derrotada y tenía en su poder un total de seis medallas de oro en estas justas.
Adel tuvo un tiempo 2:28.27 y fue seguida por la mexicana Paola España, con 2:18.73. El crono logrado por Mata no solo le alcanzó para el primer lugar, sino que impuso una nueva marca en la región, al pulverizar la que tenía Shelley Cramer, de Islas Vírgenes, quien, en la versión de La Habana 1982, había implantado el récord con 2 minutos, 18 segundos, 54 centésimas.
Mata, de 18 años, salió de la pila para fundirse en un abrazo con su entrenador, Alexis Laurencio, y le pidió a la prensa internacional unos minutos para disfrutar su logro.
Después, en la piscina, dijo que sentía un inmenso orgullo de ser la primera costarricense en obtener el oro y haber marcado un nuevo récord en Maracaibo 98.
"Para mí es una gran satisfacción lo que he hecho hoy (ayer). Es el resultado de dos años de arduo trabajo", expresó.
Consultada sobre a quién le dedicaba su victoria, indicó: "A la gente que me quiere pues de otros no he recibido ningún apoyo", en lo que constituyó un claro reclamo hacia las autoridades gubernamentales, que no giraron los fondos necesarios para que los atletas vinieran a estos juegos, incluso muchos han pagado parte de su pasaje para poder venir a competir.
Melissa, que con este triunfo se clasifica automáticamente para los Panamericanos de Winnipeg 99, dice que su meta última es participar en la Olimpiada de Sydney 2000, donde espera dejar en alto el nombre de Costa Rica.
El entrenador de la ondina, el cubano Alexis Laurencio, dijo que la victoria implica un gran trabajo por parte de la Asociación Belemita de Natación, de los padres de Melissa y de sus tías, así como de su familia pues, gracias al apoyo de ellos, hoy pueden disfrutar del oro.
"Yo no me explico cómo tuvimos que pagar parte de la estadía acá y aun así lograr conseguir esto; ojalá que para Winnipeg no pasemos esta incertidumbre", sostuvo Laurencio.
Melissa se convierte en la única nacional que ha podido levantar el estandarte tico en estas justas, que han estado plagadas de fracasos en todas las disciplinas.