Londres. La edición de este año de Wimbledon pasará a la historia por la trágica y prematura salida de cabezas de serie en el cuadro masculino y por el buen tiempo que reinó en la primera semana, donde ni una sola gota de lluvia, algo sorprendente, cayó por el All England Tennis Club.
Las esperanzas de los favoritos quedaron ahogadas en apenas tres días, con las salidas de Pete Sampras, Andre Agassi, Roger Federer y Thomas Johansson, entre otros, y en el ecuador del torneo solo aguantan dos entre los 21 primeros, el australiano Lleyton Hewitt (1) y Tim Henman (4), y siete en el total de la lista.
Entre las sorpresas figuran la de tres jugadores latinoamericanos, el brasileño Andre Sa, que a falta de Gustavo Kuerten se ha abierto paso por primera vez a los octavos, y con él el argentino David Nalbandián, que ha sabido recordar sus buenos momentos en hierba en su etapa de júnior, y el ecuatoriano Nicolás Lapentti.
Sa ha tenido que doblegar a su compatriota Flavio Saretta en cinco disputados sets, para marcar su primera llegada a los octavos de un Grand Slam. Le ha sucedido lo mismo a Nalbandián, ganador esta temporada de su primer torneo en Estoril, mientras que Lapentti, aspira a igualar su mejor actuación en un grande, cuando alcanzó las semifinales del Abierto de Australia en 1999.
Sa se enfrentará contra una de las revelaciones del torneo, el zurdo español Feliciano López, que con 63 "aces" en su cuenta y después de haber salvado un punto de partido contra el griego Konstantinos Economidis, y seis más ante el argentino Guillermo Cañas, se ha convertido en una de las revelaciones del torneo. E incluso, las aficionadas inglesas no dudan en elegirle como uno de los más "sexys" del torneo. Será su primer enfrentamiento.
Nalbandían lo hará contra el bombardero Arthurs, un temible rival en hierba, que ya venció al cordobés en Cayo Vizcaíno el pasado año (6-3 y 7-6), mientras que Lapentti se medirá contra el francés Arnaud Clement, con empate 1-1 en sus enfrentamientos (victoria de Lapentti en el 2000 en el Abierto de Australia y de Clemente en Stuttgart al año siguiente).
En la parte alta del cuadro, el australiano Lleyton Hewitt ha demostrado que su hambre por conquistar el triunfo que se le escapó a su compatriota Patrick Rafter en las dos últimas temporadas se mantiene intacta. El de Adelaida, ganador por tercer año consecutivo del torneo de Queen's, supo retirarse a tiempo en siguiente de Den Bosch debido a un virus estomacal. Y está en octavos sin ceder un solo set, como el francés Arnaud Clement y el belga Xavier Malisse (27).
El orgullo británico se mantiene gracias a sus dos grandes baluartes, Tim Henman y Greg Rusedski, que mantienen a toda una nación en vilo, esperando que la larga espera de 66 años se rompa y por fin aparezca el sucesor de Fred Perry, el último inglés que ganó el torneo. Pero la victoria de Henman ante Wayne Ferreira, bajo la sombra de la ayuda del juez de silla, ha puesto en duda la dignidad de su clasificación.
Fiel a su tradición, eso si, el torneo se ha poblado de grandes sacadores en la parte baja del cuadro, con dos australianos rivalizando en su cuenta de "aces", Mark Philippoussis y Wayne Arthurs, con 81 cada uno, y el holandés Richard Krajicek, único campeón que resiste (venció en 1996) con 60 directos.
En el cuadro femenino, el apellido Williams suena con fuerza. Venus lleva ganados ya 17 partidos consecutivos, tras sus dos títulos consecutivos en los últimos años, y su hermana Serena, reciente ganadora en Roland Garros tampoco quiere perder comba.
En este cuadro, el tenis americano si mantiene sus esperanzas. Si en el masculino no queda ningún representante, en el femenino siete de ellas lo acaparan: Venus (1), Serena (2), Lisa Raymond (16), Monica Seles (4), Jennifer Capriati (3), Chanda Rubin, y una infiltrada, Laura Granville, única jugadora de la fase previa que ha logrado los octavos y que luchará en esa ronda contra la francesa Amelie Mauresmo.
La belga Justine Henin (6), finalista el pasado año, tampoco ha bajado la guardia y solo ha cedido un set, guardando su mejor tenis para la segunda semana, y en especial para su próximo encuentro contra la rusa Elena Dementieva (12), medalla de plata en los JJ.OO. de Sydney.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.