El toque de Pinto
Con la llegada de Jorge Luis Pinto a la dirección técnica de Alajuelense se cambió la propuesta futbolística del equipo manudo en relación con la de su antecesor, Guilherme Farinha.
Lo primero que modificó fue el sistema de juego: del 3-5-2 pasó al 4-4-2 y con esa modificación también cambió su modelo táctico.
Entre otras cosas, Pinto busca que el equipo –apoyado en los cuatro del fondo– juegue en bloque, achicando los espacios tanto adelante como atrás, con una gran presión para recuperar la pelota, especialmente en el medio.
Así intenta jugar con una rápida transición defensa-ataque que sea eficaz, para tener un mayor y mejor control de la pelota.
En ese tiempo de construcción del señor Pinto hubo confirmaciones, modificaciones y una clara tendencia a fortalecer el equipo.
La Liga de hoy desarrolla con propiedad y eficiencia los aspectos tácticos antes indicados, una tarea nada fácil que habla muy bien de la capacidad del cuerpo técnico, que defendió su idea de juego a pesar de las adversidades.
Asimismo, habla bien de los jugadores para interpretar esa idea correctamente y llevarla a cabo en el terreno de juego.
Hoy el conjunto manudo tiene su principal fortaleza en el funcionamiento táctico y eso lo convirtió en un equipo sólido, solidario y equilibrado.
Más allá de algunas deficiencias, respeta una línea de juego que favorece y potencia la riqueza técnica y las habilidades de sus jugadores.
Lo anterior, más algunos aspectos que tienen que ver con su organización –la continuidad de sus futbolistas, por ejemplo– hacen que sea el mejor equipo del campeonato y, por supuesto, el candidato más fuerte al título nacional.
Pero en un juego tan hermoso como el futbol, lleno de imponderables y en el que la suerte a veces se toma libertades decisivas, conviene no sentirse dueño del partido y mucho menos de la verdad, porque el futbol sigue perteneciendo a las destrezas de los jugadores y a la cabeza de los entrenadores.
Técnico de futbol y comentarista de Teletica Deportes.