Vladimir Quesada se ha ido alejando poco a poco de las canchas y ayer confirmó que no volverá a patear una pelota en la Primera División.
Sin embargo, la relación que por 22 años ha mantenido con el deporte predilecto de los ticos se extenderá en otro campo: el lunes asumirá el puesto de secretario deportivo del Saprissa.
Bernardo Méndez, presidente saprissista, explicó que ese cargo "ha sido creado para aprovechar la experiencia que durante tantos años acumuló Vladimir en su carrera como futbolista, con tantos técnicos y situaciones en las que ha estado".
La función de Quesada, según Méndez, será encargarse de los planes deportivos que aprueben los directores del club.
Vladimir es considerado como uno de los jugadores con mayor liderazgo en el equipo durante los últimos años y aunque había dicho públicamente que esperaba seguir jugando, finalmente accedió a cambiar su puesto en el lateral derecho y colocarse detrás de un escritorio.
Méndez descartó programar un partido de despedida a Vla como se le conoce en el medio futbolístico y familiar pues el propio jugador manifestó que no quería uno.
Quesada, de 34 años, debutó en la Primera División en 1985 y desde entonces jugó 400 partidos a lo largo de 15 temporadas.
Sus seis títulos nacionales, dos de la Concacaf, uno en el Torneo de los Grandes, más los éxitos que consiguió en la Selección Nacional hablan de la huella que dejó en las canchas nacionales.
Luego de alcanzar la plenitud de su carrera con el bicampeonato morado (jugó 45 partidos partidos en la temporada 93-94 y 50 en la 94-95) y redondear con una gran campaña en la 95-96 (37 encuentros), su presencia en la formación saprissista fue disminuyendo.
En la campaña 96-97 apareció en 17 encuentros, al año siguiente en solo 8 y en la 98-99 en 7. Este año apenas jugó en 12 ocasiones.