Oporto (Portugal), 11 ago (EFE).- El Oporto empató hoy en casa el partido amistoso con el Panathinaikos griego, bajo la atenta mirada de su nuevo entrenador, el español Víctor Fernández, que siguió el encuentro, con bloc de notas en mano, desde el palco presidencial.
Fernández fue presentado esta tarde como técnico del actual club campeón de Europa, por lo que asistió al partido desde el palco, acompañado por el presidente Nuno Pinto da Costa.
En el campo, el equipo fue dirigido por los entrenadores suplentes, André y Aloisío, que comandaron el equipo desde la salida del técnico italiano Luigi Del Neri, el pasado viernes.
Uno de los mejores jugadores oportistas fue un viejo conocido de Fernández cuando dirigía al Celta de Vigo, el sudafricano Benni McCarthy, autor del gol del empate y el jugador que más buscó la portería contraria, desde los primeros minutos.
El Oporto comenzó bien el partido, rápido e intentando sorprender al portero griego, con el brasileño Carlos Alberto muy activo en el primer tiempo. La primera ocasión fue obra de McCarthy, a los seis minutos.
El equipo griego, mientras, se cerró en defensa y buscó el contraataque.
Los primeros en adelantarse en el marcador fueron los griegos, a los 26 minutos. Fue un tanto anotado por el argentino González en un cara a cara con el portero Baía, tras un libre directo que Basinas envió al área.
Tras el tanto griego, el campeón de Europa buscó el empate, especialmente McCarthy que tuvo varias oportunidades, pero no fue una tarea fácil, ya que el Panathinaikos estaba bien organizado en la defensa y en el ataque.
Pero la recompensa para el equipo de Víctor Fernández llegó en el último minuto de la primera parte, obra de McCarthy, tras un pase del brasileño Derlei. El sudafricano se libró de dos adversarios y remató con éxito.
Tras el descanso, ambos equipos tuvieron una oportunidad clara de anotar, pero los goles ya no volvieron. El que si entró en el campo fue el ex barcelonista Ricardo Quaresma, que tuvo una clara oportunidad de anotar, pero la defensa griega se lo impidió.
El Oporto rotó a todos sus jugadores, a excepción de Marco Ferreira y Maciel, y demostró que tiene muchas opciones, ahora es trabajo de Víctor Fernández afinar la "máquina" y moldearla a su estilo de juego. EFE
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