Por Jorge Figueroa
Montevideo, 2 abr (EFE).- La derrota 0-3 que el pasado miércoles sufrió la selección de Uruguay frente a la de Venezuela, considerada la más humillante de su historia en las eliminatorias sudamericanas de la Copa del Mundo, dejó al entrenador Juan Ramón Carrasco con un pie y medio fuera del equipo.
El presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), Eugenio Figueredo, que a la vez es vicepresidente de la Confederación Sudamericana, afirmó que los directivos "se tomarán unos días" para analizar la situación y definir el futuro de Carrasco.
Figueredo viajó hoy a Bolivia, regresará el domingo a Montevideo y el lunes "pueden surgir novedades", señalaron a EFE fuentes próximas a la selección.
Carrasco, además de haber perdido el respaldo de la prensa y los aficionados, parece que también perdió el apoyo de los directivos de la empresa Tenfield, que tiene los derechos de televisión del fútbol uruguayo y cuyo propietario, Francisco Casal, es el representante de prácticamente todos los jugadores de la selección.
Casal es amigo personal de Carrasco desde hace muchos años, pero las acciones del técnico cayeron en picada tras el fracaso frente a Venezuela.
El malestar de los aficionados uruguayos al finalizar el partido fue muy grande. Muchos de los 45.000 que llegaron al estadio Centenario se marcharon antes del final, y otros se dedicaron a insultar al técnico y los futbolistas, e incluso arrojaron piedras contra el autobús de la delegación.
Alguno de los directivos que integran el gobierno de la AUF, comentó en la intimidad que el malestar de los aficionados, ahora apuntado hacia técnicos y futbolistas de la selección, podría llegar a ellos mismos y repercutir en el torneo y los clubes locales si el "barco no endereza su timón".
Los nombres de Jorge Fosatti, de exitosa campaña actualmente en el ecuatoriano Liga Deportiva Universitaria, el ex seleccionador paraguayo Sergio Markarian, Oscar Washington Tabárez, que dirigió a Uruguay en la Copa del Mundo de Italia 90, y Gregorio Pérez, son señalados por la prensa como posibles sustitutos de Carrasco, en caso que se disponga su destitución.
"Yo no renuncio, tengo espalda ancha para aguantar las críticas y seguir adelante", afirmó Carrasco tras la derrota.
Una radio de Montevideo afirmó que Figueredo conversó telefónicamente con el ex seleccionador brasileño Wanderlei Luxemburgo, luego del partido.
La derrota frente a la selección de Venezuela, pero en especial cómo se llegó a ella con una selección uruguaya sin rebeldía y deseando que terminara el partido cuanto antes, fue la gota que derramó el vaso, y Carrasco, que cuando asumió el cargo prometió "divertir" a los uruguayos con el juego de la selección, parece tener las horas contadas al frente de la plantilla.
Anteriores actitudes del técnico, consideradas soberbias, y la mala actuación de la selección sub'23 en el torneo Preolímpico disputado el pasado enero en Chile, en el que Uruguay cosechó dos derrotas y dos empates, supusieron el primer "tirón de orejas" que dieron los directivos a Carrasco.
El entrenador se defendió argumentando que la selección absoluta, de la que se hizo cargo en mayo de 2003, es "otra cosa", y antes del partido frente a los venezolanos tenía saldo positivo, porque Uruguay ocupaba el cuarto puesto en la clasificación, a dos puntos del hasta entonces líder, Paraguay.
Sin embargo, los venezolanos aplicaron un duro correctivo a los "celestes" de Carrasco, los maniataron, por momentos los humillaron con su toque y hasta pudieron lograr una goleada de mayores proporciones frente a un apático equipo uruguayo que deambuló por el campo sin ideas ni figuras.
Uruguay tuvo un comienzo alentador en la "era Carrasco", practicó un fútbol técnico y ofensivo, mediante el cual logró buenos resultados en amistosos y una goleada por 5-0 frente a Bolivia en el comienzo de las eliminatorias.
Pero luego vino la inestabilidad tras una derrota por 1-4 en la visita a Paraguay, la victoria por 2-1 frente a Chile en Montevideo y empate 3-3 frente a Brasil a domicilio.
En el medio dos derrotas frente a la selección de Euskadi (1-2) y Jamaica (0-2) en partidos amistosos, afectaron la imagen de los "celestes".
El equipo tocó fondo frente a Venezuela en un partido en el que rozó el ridículo, su portero fue la mejor figura a pesar de la derrota, y el poco crédito que le quedaba a Carrasco, aparentemente se agotó. EFE
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