San Rafael (Escazú). Más que sangre, pareciera que por sus venas corre aceite y adrenalina.
Con el sello de un apellido que su padre hizo legendario, los hermanos Emilio y Roy Valverde se convirtieron el sábado anterior en campeones de rally en las clases N-2 y N-3, respectivamente.
Con 22 años, Emilio se alzó con el título de la N-2 junto a su copiloto Federico Bonilla, a bordo de un Nissan Sentra perteneciente a la escudería Nissan-Interfin-Repretel.
“Estoy contento no solo por mi triunfo, sino porque mi hermano también ganó y ambos demostramos la buena preparación de los autos”, expresó Milo, como se le conoce.
Con el triunfo del sábado en la final de rally, Emilio ganó las seis jornadas del campeonato en forma consecutiva, igualando la gesta hecha por su tío, Jorge Arturo, hace 22 años.
Un año mayor que Milo, Roy cerró la temporada 2002 con un abandono (primera fecha), un segundo puesto, un tercero y tres victorias seguidas en la cuarta, quinta y sexta jornadas.
“Me siento cansado porque las etapas fueron largas y calientes, pero satisfecho por la victoria. Me enfrenté a rivales muy fuertes durante toda la temporada, y el hecho de que hasta hoy se definiera el campeón dice mucho sobre el nivel de competitividad”, manifestó Roy Valverde.
A bordo de un Nissan Primera, Roy también forma parte del equipo Nissan, en el cual el preparador es Mánfred Valverde, hermano mayor de los pilotos.
Sobre lo que viene en su agenda, Roy comentó que su continuidad en el rallismo es casi segura, pero aún faltan algunos detalles por definir.