En la industrial Indianápolis, ciudad famosa por las carreras de automóviles, el deporte costarricense escribió el capítulo más glorioso en su historia de los Juegos Deportivos Panamericanos.
Eso ocurrió hace exactamente 16 años, en agosto de 1987, cuando nuestros atletas conquistaron 11 medallas: tres de oro, tres de plata y cinco de bronce. Una cosecha que nunca más se volvió a repetir.
Así quedaron sepultados 36 años de frustraciones en la máxima cita del deporte continental, desde que el futbol se apoderó de la presea de plata en las justas de 1951, en Buenos Aires, Argentina.
La inolvidable nadadora Sylvia Poll fue la abanderada principal de la hazaña tica y se ganó el reconocimiento unánime de los especialistas del planeta, con una cosecha particular de cinco preseas (tres de oro y dos de plata) y tres más por equipos (una de plata y dos de bronce).
Poll se adjudicó oro en 100 metros libre, 200 libre y 100 dorso; plata en 50 libre y 200 espalda. También se fusionó con Marcela Cuesta, Carolina Mauri, Natasha Aguilar y Montserrat Hidalgo para conseguir plata en relevo 4x200 libre y bronce en el relevo 4x100 libre y el combinado 4x100.
Las otras alegrías vinieron del fondista Rónald Lanzoni, el equipo de patinaje sobre ruedas formado por Marco Tulio Bonilla, Francisco Brenes (q.d.D.g.), Román Soto y Guillermo Mata, y la pareja de tenistas hermanos, Fred y Kénneth Thome.
Es una linda pero vieja historia. Ahora el país, con 51 atletas y 11 disciplinas, participará en los XIV Juegos Panamericanos que se inauguran hoy en Santo Domingo, República Dominicana.
La historia tica en las Olimpiadas americanas fue muy pobre antes de Indianápolis 87. Solo registró un momento feliz, la ya citada presea de plata en la primera versión de Buenos Aires 1951.
Costa Rica envió deportistas a las ediciones de México 55, Chicago 59, Winnipeg 67, Cali 71, México 75, San Juan 79 y Caracas 83, pero ninguno ocupó lugares destacables. En 1963 no se envió una delegación a las justas de São Paulo.
Después de Indianápolis 87, la producción no fue voluminosa. En La Habana 91 Costa Rica compitió con 25 atletas en nueve deportes. Solo Sylvia Poll volvió a mostrar su grandeza al ganar su cuarta presea de oro en Panamericanos (100 dorso), mientras que en el patinaje sobre ruedas Guillermo Mata se alzó con el bronce en los 20.000 metros de maratón.
En Mar del Plata, Argentina (1995), el país envió a 72 deportistas en 10 disciplinas, pero únicamente Andrés Brenes logró plata en el ciclismo de montaña y Pedro Carazo bronce en taekwondo (54 kg).
Hace tres años, se viajó con 60 atletas en 12 deportes. Solo el futbol femenino figuró en la tabla de medallas con una histórica medalla de bronce, que, por cierto, fue la única de Costa Rica en Winnipeg 1999.
En momentos en que el deporte tico vuelve hoy a la escena panamericana, con más dudas que ilusiones, el Comité Olímpico Nacional celebró ayer 50 años de existencia.
Esta vez las posibilidades de los deportistas para figurar en el podio son muy limitadas. Los únicos con opciones son los ciclistas José Adrián Bonilla y Karen Matamoros, en la modalidad de montaña. Pero no se puede descartar al boliche y al futbol femenino.
Sin duda, una pobre historia la de Costa Rica. Solo 17 medallas en 13 ediciones, de las cuales 11 fueron obtenidas en una sola ocasión, Indianápolis 1987, la gran excepción que no se volvió a repetir.