
Con un vestido de baño, un par de anteojos, una gorra y un cúmulo de esperanzas partió hace más de una semana hacia Cuba con la intención de buscar, en el torneo Marcelo Salado, el tiempo que le diera la oportunidad de asistir a los Juegos Olímpicos de Atlanta en la modalidad de natación.
Melissa Mata, una joven belenita, fijaba sus objetivos en acercarse, poco a poco, al requisito mínimo para asistir a las justas, pero, de un momento a otro, todo cambió, pues sorpresivamente superó el crono establecido en los 200 metros mariposa.
"Yo sabía que iba a llegar a la marca mínima, pero lo que no pensaba era que sería tan pronto. Para mí es lo máximo, y sé que para cualquier atleta el ganarse el derecho a asistir a una Olimpiada, es un sueño", afirma esta deportista, que aún conserva la timidez de sus 16 años.
Mata comenzó a nadar hace unos 10 años, cuando su madre inscribió a una de sus hermanas en el club de natación de Belén y luego ella fue a aprender a nadar. Con el paso de los días, su amor por la disciplina fue creciendo, al igual que aumentaban sus dotes de ondina.
No en vano su entrenador, Juan de la Rosa, la fue incluyendo en los torneos organizados por la Federación de Natación; fue allí donde pulió su estilo e incrementó sus dotes en el agua.
"Estuve en cuatro Juegos Nacionales: Pérez Zeledón, Limón, Santa Cruz y Puntarenas, donde realicé un buen papel. A Turrialba no pude ir como nadadora por estar seleccionada", dice la estudiante de IV año del Colegio Redentorista de Alajuela.
Tras otra meta
Pero la obtención de este logro no ha hecho que Melissa se duerma en los laureles, pues en los 100 metros mariposa le hacen falta aproximadamente 30 centésimas de segundo para lograr el derecho a competir en las justas olímpicas.
"Creo que puedo hacerlo, pero para eso tengo que seguir trabajando y esforzándome al igual que lo he hecho durante todo este tiempo", indica. La obtención de este mérito vendría a redoblar el sueño de Mata, tendiente a estar junto a los mejores atletas del mundo.
"Es un sueño, pero un sueño que ya se hizo realidad. Ahora tengo que hacer todo lo posible para hacer de esta experiencia algo importante", dice al tiempo que una sonrisa comienza a aflorar en su rostro.
Aun cuando su inocencia quedó patente a lo largo de la conversación, no pierde la serenidad y afirma que las aspiraciones en estas justas se centran en mejorar tiempos y adquirir una mayor experiencia para próximas competencias internacionales.
"Aspirar a una medalla o a una final A es mucho porque soy consciente de que voy a tener rivales muy buenas. Voy a ganar experiencia y buscar un campo en las próximas Olimpiadas. Todavía me queda mucho tiempo en la natación y quiero seguir esforzándome para llegar lo más lejos que se pueda."
En este momento, Melissa Mata es la segunda nadadora clasificada, detrás de Claudia Poll, que obtuviera su derecho luego de establecer el récord mundial en los 200 metros libres.