Tegucigalpa, 14 oct (ACAN-EFE).- Guatemala comenzó a soñar anoche con el Mundial de Alemania 2006 bajo la dirección de un cuerpo técnico de hondureños encabezado por Ramón "Primitivo" Maradiaga, quien tiene como principal asistente a un "Vikingo", su compatriota, ex compañero de selección y amigo Gilberto Yearwood.
Con el triunfo de 0-1 ante Honduras, la selección de Guatemala logró su clasificación a la última fase de las eliminatorias de la Confederación de Fútbol para el Mundial de Alemania.
Dar el salto a la siguiente fase, ya marca un hecho histórico para el deporte de Guatemala y la carrera profesional de Maradiaga, una gloria viviente del fútbol en su país, donde muchos le adoran, mientras que otros le odian porque no pudo clasificar a Honduras al Mundial de Corea del Sur y Japón 2002.
Después de ver truncado el sueño de asistir al mundial del 2002, Maradiaga fue contratado por Guatemala para buscar la clasificación de Alemania 2006.
"Primitivo" aceptó la oferta de Guatemala y exigió que el resto de su cuerpo técnico, integrado por otros tres profesionales, también fueran hondureños: Gilberto Yearwood -apodado el "Vikingo"- como segundo a bordo; Roy Posas, entrenador de porteros, y Leonel Flores, preparador físico.
Cuando se conoció que Honduras sería rival de Guatemala en la presente eliminatoria, comenzaron a surgir voces hondureñas en el sentido de que el "Primitivo" de repente se iba a convertir en el "verdugo" de su propio país clasificando a los guatemaltecos al próximo mundial.
De hecho, Maradiaga ya le amargó la vida a muchos aficionados hondureños, pues como visitante, Guatemala empató a dos goles el primer partido contra Honduras, mientras que anoche se impuso como local por 0-1.
La derrota ante Guatemala ha dejado a Honduras respirando con pulmón artificial y confundidos y preocupados a sus dirigentes deportivos, que al parecer destituirán al entrenador del equipo nacional, Raúl Martínez.
Maradiaga dijo tras el triunfo ante Honduras, que por el hecho de haber clasificado a Guatemala a la siguiente fase eliminatoria, la afición de ese país "no deben comenzar a comer ansias porque todavía no se ha logrado el objetivo principal", estar en Alemania 2006.
Maradiaga y Yearwood han vivido en menos de una semana dos satisfacciones, el apoyo que les tributaron dirigentes del fútbol, la afición y la prensa de Guatemala tras perder contra Guatemala, y el triunfo ante Honduras.
Yearwood comentó que en sus 32 años de vida deportiva nunca había visto tanto apoyo al cuerpo técnico después de que un país viniera de perder (por 0-5 ante Costa Rica).
Le ventaja que tenía Guatemala cuando perdió contra Costa Rica el sábado pasado, es que era líder del grupo B con siete puntos.
Maradiaga y Yearwood también trabajaron juntos como entrenadores de la selección de Honduras, llamados a última hora por malos resultados obtenidos por el brasileño Ernesto Guedes, para las eliminatorias del Mundial de Francia 1998.
En 1999, los dos técnicos asumieron la selección hondureña con miras al mundial de Corea del Sur y Japón 2002, proyecto en el que al final Maradiaga naufragó a pesar de que tuvo un buen grupo de jugadores.
A Guatemala, Maradiaga y Yearwood llegaron sin el impacto que causó la contratación de entrenadores de renombre como los argentinos Salvador Bilardo y Miguel Angel Brindisi a finales del decenio de los 90 del siglo pasado, quienes fracasaron con el país centroamericano.
La carta de presentación de los dos hondureños que ahora han puesto a soñar a Guatemala con un mundial, es su experiencia como glorias del fútbol hondureño, en el que también dirigieron a equipos locales y su participación en España'82.
También dirigieron en El Salvador. En el caso de Gilberto, que además jugo 10 años en España, como entrenador ya había dirigido antes en la segunda división de Guatemala.
El reto de Maradiaga y Yearwood ahora es vencer en la última fase eliminatoria para llegar a Alemania 2006 al son de la marimba de Guatemala, donde ya son ídolos. ACAN-EFE
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