Cartago. En la época colegial, Hugo Madrigal Chinchilla se vio en la encrucijada de abandonar su pasión por el futbol para seguir el deseo de su padre de que practicara ese deporte hasta que lograra un título.
En ese momento, el futuro abogado sobresalía en el infantil de Saprissa a cargo de Carlos Santana, pero pesó más el mandato del progenitor y volvió al futbol hasta que se graduó como abogado en la Escuela Libre de Derecho de la Universidad Autónoma de Centroamérica, a los 23 años de edad.
"Durante todo este tiempo solo mejengueaba con la selección de barrio Cuba (San José) y con un equipo de futbol salón que se llama R y S con el que fui goleador en 1997 en el campeonato nacional de futbol salón", rememoró Madrigal.
El año pasado la selección de barrio Cuba fue invitada a jugar con el equipo de Primera División de la Asociación Deportiva Ramonense.
Hugo jugó en gran forma y de inmediato el técnico de entonces, Juan Luis Hernández Fuertes, pidió que lo inscribieran en la máxima categoría con los poetas en febrero pasado.
Luego, Cartaginés lo buscó para que integrara la nómina de la actual temporada.
Joven promesa
Para el técnico José Mattera, el profesional en leyes es un jugador que promete mucho y que tiene gran habilidad en la pierna izquierda, tanto en el remate a marco como en el regate.
"Tengo muchas esperanzas puestas en él", expresó Mattera.
El abogado Madrigal gusta de dominar el balón tanto como del derecho comercial en el que se especializó y que ejerce en un bufete josefino.
"En mi familia siempre he encontrado un gran apoyo, no solo en la práctica del deporte sino también en los estudios. Mis padres me inculcaron la necesidad de tener una profesión".
El anhelo de este litigante y futbolista es consolidarse en el Cartaginés y algún día ser tomado en cuenta en una selección nacional.
"Algunos se sorprenden cuando conocen mi decisión de dejar el futbol por casi diez años, pero en mi familia, la palabra del padre la obedecemos todos".
Por coincidencias del destino, Hugo juega en el mismo puesto que en la época 1973-1977 ocupó su padre, Carlos Madrigal Solís, en el equipo brumoso.