Kingston. Cuando usted vea hoy por televisión a Hernán Medford corriendo en el Estadio Nacional de esta capital, será la última vez que observe el vuelo de El Pelícano en partidos eliminatorios con la Tricolor.
Así lo oficializó ayer y con ello se unió al portero Erick Lonis, quien la víspera dijo que, al igual que Medford, luego del Mundial 2002 no volverá a vestir más la camiseta de Costa Rica.
A sus 33 años, Hernán también deja una estela imborrable en la historia de la Selección Nacional, con récords como el jugador tico con más partidos clase A (entre selecciones nacionales), con 80, y el de más juegos eliminatorios, con 36, incluido el de hoy.
Además, el Pelícano es el único futbolista tico que participó como jugador en la clasificación de la Tricolor a dos mundiales (Italia 1990 y Corea-Japón 2002).
De buen semblante y amable, ayer conversó con La Nación en los jardines del hotel Pegasus, cuartel tico en Kingston.
Hernán, varios récords en una misma persona...
Es algo muy importante para mí ostentar estas marcas, porque siempre he luchado por alcanzar metas y ahora dejo algunos hitos para que los colegas que vienen atrás se inspiren en superarlos.
¿Qué le deja a la Tricolor?
He vivido momentos muy difíciles y, pese a ello, nunca me he negado cuando me convocan porque quiero mucho a mi país y a la Selección. Espero que alguna vez la afición me lo reconocerá.
Usted perdió la titularidad en el Foggia de Italia, por jugar en el Premundial de 1994.
Sí y no solo eso. Recuerdo que cuando jugaba en el León de México terminé un partido con el club a las 10 p. m. y me mandaron en un avión privado para integrarme a la Tricolor que jugaba contra El Salvador.
¿Cuál es su meta?
Llegar a 100 partidos de clase A con la camiseta nacional y creo que llegaré con la Copa de Oro, los fogueos y el Mundial.
¿Por qué deja la Selección, tras el Mundial?
Tengo casi 15 años de estar en la Tricolor y ya para la otra eliminatoria más bien espero estar retirado, para darle oportunidad a los nuevos valores.
¿Hasta cuándo jugará?
Es difícil decirlo ahora, tal vez lo haga por unos dos años en excelente forma.
¿Cuál factor hizo posible la clasificación al 2002?
Los jugadores no cambiamos como futbolistas, sino que somos mejores personas. Pero no solo eso, sino que toda Costa Rica también cambió pues ahora tenemos una muy buena afición, la dirigencia trabaja más y es eficiente, y la prensa nos apoya.
¿Qué pasa tras el Mundial?
Lonis y yo pensamos que merecemos una despedida digna de la Tricolor. Pretendemos organizar una despedida de la Selección, entre los mundialistas y un representativo costarricense.
¿El de Jamaica será el último eliminatorio de Medford?
El objetivo es ganarlo para obtener el premio de la FIFA a la selección con mayor ascenso, lo que nos dará un gran cartel para el Mundial. Además, yo nunca gané aquí y eso me motiva mucho.
¿Cómo será el Mundial?
Deseo que llegue pronto para estar en él. No me asusta porque ya estuve en Italia 90, pero sí me emociona mucho porque será mi última etapa con la Selección.
"Quiero cerrar esta etapa jugando bien, haciendo goles, dejando el nombre de Costa Rica bien en alto. Ese es mi sueño".
¿Su responsabilidad es mayor como mundialista?
Sí. Desde que arrancó el proceso me impuse ser un guía para los más jóvenes y aporté mi granito de arena para lograr la clasificación.
"Hablo mucho con ellos de lo que es un Mundial, de la vitrina que ofrece y ellos entendieron que solo allí se logran cosas como jugar en Europa y las implicaciones económicas que conllevan".
¿Cuál es la diferencia entre Italia 90 y Corea-Japón 2002?
En el 90, Costa Rica llegó como Cenicienta y sorprendió; ahora vamos con más responsabilidad.