Tercera entrega sobre los 32 clasificados al Mundial 2002. Menos seductor que en el pasado aunque invicto y seguro de sí mismo, Túnez nunca dio la impresión de dominar por completo a sus rivales, mientras fue dirigido por dos técnicos diferentes, en el camino al Mundial 2002.
El potencial humano existe, como lo señalan sus numerosos éxitos en copas continentales de clubes desde hace una década. Pero su tercer boleto a una fase final mundialista el segundo consecutivo, no vino acompañado de una búsqueda de estilo.
Difícil fue que sus apasionados seguidores le dieran crédito a un equipo defensivo con el estratega italiano Francesco Scoglio, y que no modificó su rígido esquema con el alemán Eckhard Krautzen.
Pero es digno de resaltar que el seleccionado consiguió aprovechar la obtención del puntos, en los duelos fuera de casa.
Este conjunto norafricano, cuya base participó en Francia 98, es muy regular y experimentado. Y cuando fue necesario que marcara su diferencia, demostró que puede hacerlo, con ocho triunfos y dos empates.
Toda su campaña fue un modelo de regularidad, pero casi desprovista de grandes momentos. Apoyándose en su potencia física y en una sólida zaga, su sistema de juego evolucionó en la eliminatoria y adoptó riesgos ofensivos.
As¥¥í consiguieron, por vez primera en su historia, el segundo pasaporte seguido a un Mundial, después de Francia 1998.
En su primera copa, hace 23 años para Argentina 78, Túnez protagonizó la primera victoria de un país africano en un Mundial: 3 a 1 frente a México.
Aquel valeroso equipo cayó con Polonia (0 a 1) y sorprendió con un empate ante Alemania (0 a 0).
En el Mundial 98 tuvo otro pasaje sin pena ni gloria, aunque no fue inferior a Inglaterra (0 a 2), a Colombia (0 a 1) y a Rumania (1 a 1).
Esta vez no desea conformarse con apenas competir. Con sed de venganza, busca estar a la altura de los mejores y avanzar a la segunda fase. ¡Qué nadie lo subestime!
Ayudaron Adriana Quirós, Gerardo Chaves y Freddy Solís, de La Nación. Próxima semana: Senegal.