La lógica de los números indica una sentencia. Pero el futbol se encuentra muy lejos de ser una ciencia exacta.
Alajuelense tiene las oportunidades de su lado para ganar el campeonato, si nos atenemos a lo que dicen los resultados de las tres últimas campañas cuando le tocó recibir a Cartaginés, Santa Bárbara y Herediano.
Lo usual es que estos tres rivales, a los que enfrentará en la recta final, caigan en el Morera Soto.
Mas lo que en buena teoría es cierto, puede sufrir tropiezos. Suena a cliché, pero los partidos hay que jugarlos.
Y un rival invisible aparece en el horizonte manudo: la ansiedad por resolver esto cuanto antes.
Si es cierto que el dominio rojinegro es abrumador sobre los tres rivales que debe recibir, igual de cierto es que esa ansiedad -que se siente en tribuna y cancha- pesa.
El domingo pasado, ante Limonense, fue una muestra.
En los números
De los siete juegos entre manudos y brumosos, en el Morera, desde la temporada 1997-98, en uno solo la victoria fue azul. El 18 de abril de 1998 dos goles de Jimmy Vargas (minutos 36 y 64), hicieron estéril el de David Diach (15í).
Fuera de ese traspié, los alajuelenses llevan cinco halagos, con 15 tantos a favor y siete en contra. Un encuentro quedó igualado.
Cartaginés, con esos siete goles es, de los tres, el que más vulneró la meta rojinegra.
Santa Bárbara, rival del domingo, no conoce la victoria de visita. Un empate -el 23 de enero de 1999-es su máxima cosecha.
Mas, ojo al dato: lo hizo con solo nueve hombres en la cancha, desde el minuto 37. Eusebio Montero igualó, al 89í, el marcador inaugurado por el liguista Josef Miso al 31í.
Alajuelense recibirá el 14 de mayo a Herediano para cerrar la temporada regular.
Cuatro victorias erizas y una florense; 11 anotaciones manudas por una florense. Ese es el recuento de las últimas visitas.
Pero ese solitario tanto representó el único triunfo herediano en las últimas tres campañas.
Lo logró Wílliam Sunsing (al 52í), el 9 de mayo de 1999, y así Herediano no cedió terreno en la lucha por el primer lugar del Clausura con Saprissa.
En la cabeza
Alguien apuntó: "El futbol tiene lógica; los resultados, no".
La ansiedad y la presión por terminar lo más pronto posible puede ser uno de los imponderables que conspiren contra la lógica.
"Debemos mantener la misma actitud. La presión es para Saprissa, pues ellos pueden ganar por cinco o diez goles, que si nosotros sacamos los tres puntos nada pasa.
"Sin ansiedad ni presión, esa es la clave. Debemos entender el punto en el que estamos", apuntó Javier Delgado, defensor liguista.
Mas, para el sicólogo deportivo Pedro Ureña, de la escuela de Ciencias del Deporte, la ansiedad sí afecta a los rojinegros.
"Siento que, producto de la presión que se hace desde fuera y de la cercanía de Saprissa, se generó una incertidumbre muy fuerte. Para la Liga lo mejor es liquidar esto cuanto antes", expresó.
Para Ureña la historia influye. Los recuerdos de la final de hace dos años, que ganó la "S", en el propio Morera Soto, y el más reciente clásico (4 a 0, a favor de los morados), pesan.
La comunión tribuna y cancha está resentida. Los silbidos de reprobación el domingo pasado, a pesar del triunfo, fueron una alerta.
"No quieren jugarse el chance de una final, tienen malos recuerdos. La afición siente que una eventual final no la ganan y esa incertidumbre se transmite entre jugadores y aficionados.
"Guste o no lo que digo: no se siente confianza en la contundencia del equipo. Hay algo que no llena", apuntó el comentarista de futbol Julio César Bustos.
Entre la lógica y la ansiedad. Así está la Liga, cuando esta noche dé el primero de los tres pasos hacia el cetro.