
El estadio de Barranquilla, sede de los partidos de Colombia ante Venezuela y Argentina por las eliminatorias de la Copa Mundial de futbol 2006, era sometido a una profunda revisión a raíz de la muerte el domingo de una aficionada, al desprenderse una baranda metálica de seguridad.
La estudiante Vanessa Rodríguez, de 20 años, cayó desde la parte alta de la tribuna sur junto con otros 35 hinchas del Atlético Junior –dirigido por el extécnico de la Liga, Jorge Luis Pinto– que celebraban su paso a la semifinal del torneo Clausura colombiano.
Rodríguez llegó con vida a la Clínica Soumedic, pero murió poco después debido a las múltiples fracturas, informó el médico José Amarís.
Los heridos, uno de ellos en estado crítico, son atendidos en ocho clínicas de Barranquilla, en la costa norte de Colombia.
La Fiscalía realizó las primeras inspecciones y luego hicieron otro tanto la policía, la Defensa Civil, la Cruz Roja, la alcaldía de Barranquilla, la entidad encargada de la administración del estadio Roberto Meléndez y la organización de los encuentros de la eliminatoria.
Estamos mirando si las barandas se retiran del segundo piso y se trasladan al primero y levantar una muralla (pared) en la mitad de las tribunas para impedir que los aficionados que se encuentren en la parte alta salgan corriendo con rumbo a la más baja, indicó el alcalde Humberto Cayafa Rivas.
El funcionario anunció que se incrementará el número de policías para controlar a los hinchas.
El escenario fue sometido a una revisión a principios de setiembre, para el juego Colombia-Brasil, y según las autoridades la seguridad estaba garantizada.
El juego atrajo a más de 40.000 hinchas y no hubo ninguna dificultad. La Federación Colombiana de Futbol espera asistencias masivas en los compromisos ante Venezuela y Argentina, previstos para el 15 y 19 de noviembre.
El partido del domingo (Junior 1-Tuluá 0) reunió a unos 5.000 espectadores.