La Sociedad del Tour de Francia lavó ayer la imagen de su carrera en cuanto al dopaje al excluir de la próxima edición de la carrera, que comienza el próximo 3 de julio, al director deportivo del equipo español ONCE, Manolo Saiz, al médico del mismo equipo, Nicolás Terrados, al equipo holandés TVM y a los ciclistas franceses Richard Virenque (Polti), Laurent Roux (Casino) y Philippe Gaumont (Cofidis).
Los organizadores del Tour, que ya habían avisado que recusarían a cualquier persona o equipo vinculado a algún caso de dopaje, aplicaron implacablemente su particular ley ética y consideraron "indeseable" la presencia de todos ellos en la prueba ciclista, al estimar que sería "incompatible" con la imagen del Tour.
Tanto los tres ciclistas franceses como Terrados, cuya recusación fue anunciada ayer por el director de la prueba, Jean-Marie Leblanc, al comunicar los veinte equipos que participarán en el Tour, estaban efectivamente implicados en caso de dopaje.
Inculpado
Virenque está inculpado en Francia por el delito de "complicidad para la incitación al empleo de productos dopantes", y sus compatriotas Roux (Casino) y Gaumont (Cofidis), están actualmente suspendidos por sus respectivos equipos en relación con supuestos casos de dopaje. En cambio, no se aludió al belga Franck Vandenbroucke, en la misma situación que su compañero de equipo Gaumont.
Terrados, por su parte, está procesado en el marco del "caso Festina", que instruye el juez de Lille Patrick Keil, y en cuanto al equipo holandés TVM., Leblanc dijo que su actitud en la última edición constituyó "una ofensa" para el Tour, y señaló que los corredores hicieron un "corte de mangas" a los organizadores cuando atravesaron la frontera franco-suiza y luego abandonaron la prueba en territorio helvético.
El caso de Manolo Saiz es diferente, por cuanto no está relacionado directamente con proceso alguno de dopaje. Leblanc señaló que "no será bienvenido" por las "declaraciones insultantes" con respecto al Tour que efectuó el año pasado y por su decisión "brutal" de retirar al equipo en la última edición "en condiciones inaceptables".
Añadió que Saiz pronunció "palabras insultantes para el Tour, para Francia y sus instituciones", y que no era "deseable" verle en la próxima edición porque su presencia podría "suscitar disturbios".
Al respecto, en una nota, ONCE externó su "disgusto y perplejidad".