San Isidro de El General . La puerta del vestuario de Pérez Zeledón permanecía cerrada tras el final del encuentro, mientras adentro, solo se escuchaba el ruido de las regaderas y una voz estentórea con decibeles de enojo.
Después, los jugadores salían dispersos. Las caras largas, producto de la goleada en casa (1 a 4), evidenciaban que no había ánimo para hablar de lo acontecido.
"Tengo prisa, por favor, necesito irme. Allí está Guillermo Guardia -asistente-; él atenderá sus consultas, yo me tengo que ir", manifestaba el entrenador Toribio Rojas, mientras esquivaba al grupo de periodistas que lo aguardaban a las puertas.
El director técnico emprendió la huida y los periodistas nos vimos forzados a abordarlo en la calle.
"¿Qué voy a decir? Acá, en este equipo, no hay espíritu, no hay calidad, no tenemos ofensiva, creo que esto es un problema de actitud y mentalidad.
"Realmente, esto me da pena, le he dicho a algunos miembros de la junta directiva que si yo soy el problema, pongo a disposición mi puesto", declaró Rojas.
"No sé que está pasando, este equipo trabaja bien durante la semana, se cuida, pero a la hora de jugar no sé lo que les pasa. Personalmente, me siento mal, así como va este equipo es un candidato al descenso, no es posible que jueguen tan mal, si en verdad es un equipo que estaba para más".
Y, en realidad, la preocupación de Rojas tiene asidero. Los Guerreros del Sur apenas han cosechado un punto en lo que va del torneo, cuando empataron a cero ante Belén, el 17 de agosto.
A partir de ahí, en el inventario de los sureños las derrotas son una constante: 1-0 ante Saprissa; 0-2 contra Cartaginés; 2-1 frente a San Carlos y la paliza de ayer ante la Liga.
Al consultarle a Rojas si la rápida ventaja que obtuvieron sus pupilos ayer (anotaron a los 22 segundos) los perjudicó, el entrenador respondió: "Parece contradictorio, pero el gol que anotamos fue un factor negativo, porque los muchachos se replegaron y le dieron a los manudos espacio para atacar", añadió.
"Este era un partido importante para nosotros; lo planificamos pero cuando hicimos el gol, el equipo se achicó, tuvimos temor del adversario, para mí, fue un desastre de partido", concluyó Rojas.