
El futbol de Puerto Rico fue intervenido en meses anteriores por la FIFA y la crisis que se desató después afectó el presente del técnico nacional Toribio Rojas.
El costarricense tiene un contrato de tres años con la Federación Puertorriqueña de Futbol, que vence en marzo del 2004, pero debió interrumpirlo por la destitución de las autoridades que lo contrataron en 1999.
Mientras espera acontecimientos, el exseleccionador de la Tricolor entre 1994 y 1996 se encuentra en un dilema: continuar en Puerto Rico o regresar a dirigir a algún club en Costa Rica.
“El problema de la Federación aún no se arregla y esto me perjudica porque paralizó el proceso que llevaba con todas las Selecciones de Puerto Rico”, explicó Rojas ayer desde San Juan.
“Me ha ido bien aquí. Me gané un prestigio como técnico. Tengo el reconocimiento de la gente del futbol y hay interés para que siga. Pero estoy indeciso en seguir, pues el terruño jala”, dijo con sinceridad.
Toribio es el director general y entrenador del equipo Lincoln de Bayamón. No ocultó su interés en volver a suelo tico. “Voy a cumplir el contrato, pero quiero regresar a Costa Rica”, subrayó.
La disputa
El conflicto federativo en la isla caribeña surgió luego de que el expresidente Luis Russi y el exsecretario Juan Manuel Villa se opusieron a la llegada de una corporación estadounidense, AYSO, para participar en el futbol menor de ese país.
Esta posición molestó a los jerarcas de la Concacaf y desató la posterior intervención de la FIFA, que le retiró los fondos y toda ayuda.
“Hubo muchos pleitos y esto tenía desunido al futbol. La Federación saliente dejó su puesto, no hay selecciones ni participación internacional, mientras una junta interventora organiza elecciones en noviembre para nombrar a la nueva Federación”, explicó Toribio.
Allá, donde radica con su esposa Ana María y su hija Carmen Patricia (estudia medicina), Toribio no se desespera y está optimista por el futuro. “Estamos bien en Puerto Rico y viajo dos veces al año a Costa Rica a atender mis negocios”, dijo.
Su función ha sido de entrenador y formador, con clínicas en seis municipios. Y su labor se ha extendido a giras por el istmo, el Caribe, Argentina y España.
“En marzo, cuando finalice mi contrato, voy a dar un compás de espera y realizar un análisis de lo que voy a hacer. Estos años en Puerto Rico han sido una experiencia enriquecedora en mi carrera”, concluyó.