Al abandonar, hace 10 años, la disciplina que le imponía el futbol, Tomás Segura Zumbado afirma que ahora disfruta aún más el deporte de sus pasiones y ha ido construyendo una vida tranquila.
Tomás llegó al primer equipo de la Liga Deportiva Alajuelense en 1983, cuando tenía 19 años. Esa temporada y la siguiente, los manudos fueron campeones del futbol nacional.
Vestido de rojinegro, Segura alcanzó el título de la Concacaf en 1986, pero una lesión en la rodilla le impidió disputar la Copa Interamericana contra el River Plate de Argentina.
En 1987 pasó al Deportivo Saprissa, donde sumó dos títulos más (88 y 89).
Para 1990 integró el equipo de Carmelita que ascendió a la primera división. Jugó para los carmelos dos temporadas más en la máxima categoría, hasta su retiro en 1993.
Con la Tricolor disputó las eliminatorias de México 86 e Italia 90.
Hoy, Tomás administra la empresa SM Directo, donde distribuye productos para la construcción.
Cumplió 39 años, vive en Desamparados de Alajuela y frecuentemente sale a jugar con los veteranos de la Liga.
“Aunque jugamos para vacilar, los rivales nos meten el pie como si estuviéramos en Primera”.
Por un tiempo participó en una escuela de futbol, y aunque ya no lo hace, aún desea enseñarle a los pequeños cuanto aprendió en su paso por las canchas.
En cada lesión decían que era la rodilla, pero eso es historia. Ya pasaron 15 años y aún le meto el pie a cualquiera”
Tomás Segura
Exfutbolista nacional