Tras cuatro jornadas con el uniforme del Puebla, su nombre se volvió recurrente en la prensa mexicana. "Ese tico se las trae", coinciden los periodistas aztecas.
Y es que Jafet Soto parece haber encontrado el sitio ideal para desarrollar su futbol, aquel de toque, de arranque explosivo y de excelso manejo del balón.
Los números, que sepultan o salvan en el balompié, lo avalan: tres de los cuatro goles que contabiliza el Puebla tienen el sello del costarricense.
Estas anotaciones le permiten al equipo dirigido por el español José María Bakero comandar, con cinco puntos, el Grupo II de la Primera División profesional azteca.
"Me siento muy motivado de estar en el Puebla, porque es la primera vez que un técnico me trae a un equipo. Antes yo era patrimonio del club", dijo ayer vía telefónica.
La confianza que le impregnó Bakero al costarricense se nota en la cancha. De los cuatro encuentros hasta la fecha, Soto ha vestido la camisa del Puebla en 346 minutos.
En ellos anotó el gol de la victoria en el debut, ante el Celaya; concretó el empate (a dos tantos) frente a León y descontó (2 a 1) en la primera derrota para el equipo poblano, cuando se enfrentó al Atlante.
Puntal que faltaba
La labor del tico la describió el periodista Jorge Jaramillo con gran agudeza. "Jafet es el puntal de la delantera del Puebla. No se limita a la labor de centro delantero, sino que tiene mucha movilidad, hace mucho daño cuando toma el balón en la mediacancha y se enfila al marco".
Soto explicó porqué que se da esta situación, nueva para él en su carrera como futbolista.
"En temporadas anteriores, tanto en Pachuca como en Morelia y Atlas, tuve muchas tareas defensivas, pero en la actual esto cambió.
"Bakero me dijo que la única responsabilidad en defensa es apoyar al contención nuestro a la hora de marcar a su par.
"Luego de ello, mi misión es solo ofensiva, por lo que en cada partido tengo tres o cuatro opciones de gol, pues estoy más cerca del marco rival".
Soto agregó que otra razón que facilita su presencia en la red es la ausencia de estrellas en el Puebla. "La única figua es Alberto García Aspe, los demás somos peones de nosotros mismos".
Unido a ello, el plantel poblano atraviesa una situación delicada. Descendió de categoría la temporada anterior y logró mantenerse merced a que compró la franquicia que no utilizó el Curtidores, que clasificó la temporada anterior, con la ayuda de los ticos Raymond Harris, Alexánder Madrigal y Allan Oviedo.
"Puebla tiene como objetivo básico evitar el descenso, un aspecto difícil si tomamos en cuenta que dispone de cero puntos a favor por haber descendido la temporada anterior", explicó Carlos Hernández, coordinador de Deportes del diario Esto de Puebla.
"Es por ello -agregó-, que tiene esperanzas en que Jafet mantenga la línea que lleva, que siga por ese camino. Tiene fe en que Jafet anote, arme y solucione las graves limitaciones que tiene el equipo".
Su pasado
Jafet Soto inició su peregrinar por el futbol mexicano en el torneo de Invierno de 1996, con el Morelia, donde militó hasta el Invierno de 1997.
En esos tres certámenes, jugó 40 partidos, de los cuales 14 fueron completos. Anotó cuatro goles y realizó seis asistencias.
Luego, en el Verano de 1997, jugó para el Atlas, donde vistió la camisa en 15 oportunidades, cinco completos, concretó tres tantos y sirvió dos.
Pachuca fue su anterior club, en los torneos de Invierno de 1998 y Verano de 1999. En ellos jugó 30 encuentros, 13 en los 90 minutos, hizo dos goles y siete asistencias.
"Por lo hecho en Puebla, atravieso mi mejor temporada, pues en cuatro partidos llevo tres goles", añadió Soto.
"Esto es posible -prosiguió-, porque tengo más libertad, porque tengo la confianza del técnico, quien me estimula para ir al frente, a no preocuparme por defender, sino por concretar".
Para ello, Jafet encontró un socio ideal: el argentino Martín Felix Ubaldi.
"En Puebla jugamos con cuatro defensas, tres volantes, yo como enlace y Ubaldi adelante. Esto supone que cuando tenemos el balón, me uno al argentino en la atacante y sumamos dos piezas al frente".
Así, Jafet Soto renueva su ilusión de hacer esta temporada su mejor torneo en el futbol azteca. Pero mantiene su humildad: "Estoy consciente de que esto pasa porque el equipo trabaja como un todo y porque tenemos un técnico que nos avala en nuestro deseo de cumplir el objetivo, que es no descender".