Madrid, 22 may (EFE).- Teresa Rivero, presidenta del Rayo Vallecano, atacó de forma dura el arbitraje del colegiado Daudén Ibáñez en el partido que media a su equipo ante el Osasuna y afirmó que sufre una persecución arbitral que les enviará a Segunda división.
"Ha sido una vergüenza. Existe una mafia y quiere al Rayo en Segunda división. Van a por nosotros y el arbitraje de hoy ha sido horrible", dijo.
"Vamos a ver lo que escribe en el acta encima, porque ha descontado tres minutos sólo por los cambios, y ha pitado todas las faltas en nuestra contra, no ha visto un claro penalti. Es imposible que un árbitro falle más", añadió.
La presidenta rayista auguró arbitrajes malos hasta el final de temporada y hasta esperó a puertas del estadio a la salida del colegiado, aunque al final aconsejada por su hijo, Alvaro Ruiz Mateos, no se dirigió al colegiado y se retiró hacia su domicilio.
"Tenemos que estar preparados para sufrir estos arbitrajes, porque hasta que no estemos en Segunda no se quedarán contentos. Venían varios partidos con errores en nuestra contra y lo de hoy es increíble", concluyó.
Mientras, los jugadores del Rayo también se quejaron amargamente sobre la actuación arbitral. El central Sergio Corino analizó con dureza las decisiones de Daudén Ibáñez.
"A ver si un árbitro tiene huevos y le hace lo que nos ha hecho a nosotros al Real Madrid. Estoy indignado porque se ha equivocado en todo y es la historia de siempre, somos un equipo modesto y con nosotros no importa que se confunda", señaló. EFE
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