París. Mary Pierce sufrió un ligero malestar luego de su triunfo ante la suiza Martina Hingis 6-4, 5-7, 6-2, este jueves al terminar la semifinal de los Internacionales de Francia, en Roland Garros.
"Es la primera vez que tengo tantos calambres. No tendría que haberme sentado en el estudio de televisión después del partido, ya que me enfrié demasiado rápido. Tenía calambres por todas partes y tuve que tomar mucho líquido", declaró más de tres horas después de su importante triunfo que la lleva a la final.
"Estoy muy contenta de haber ganado, sobre todo de haberlo hecho aquí, en París. Sobre la primera pelota, estaba muy ansiosa de ganar, de terminar el partido. Es genial tener al público con una. Es muy importante", agregó.
En el anteúltimo juego del partido la francesa se torció levemente el tobillo al querer recuperar una pelota amortiguada. Pero no se trataba de eso.
"Está bajo tratamiento desde que abandonó el estudio de televisión, en donde se instaló ni bien terminado el partido. Recibió una inyección intravenosa y luego se le efectuó una perfusión, y en momentos que la dejé ya estaba mejor", declaraba la doctora Sue Fleshman.
El médico de la WTA había precisado que Mary Pierce no había comido nada desde el desayuno y que había sufrido de calambres. "No veo ninguna razón que le impida disputar la final el sábado", declaraba la doctora Fleshman.
Al principio del año, Mary Pierce había sufrido un malestar en los Internacionales de Australia, en Melbourne.
El año pasado, había declarado durante Roland Garros que tomaba creatina en muchas ocasiones, y se extrañaba que haya dudas sobre sus palabras. Había corregido esa declaración algunos días más tarde en Wimbledon, al precisar que la creatina la tomaba de tanto en tanto.
Se ignoran todavía los efectos a largo plazo de la creatina, cuya venta y consumo están prohibidos en Francia. Pero médicos y entrenadores asocian generalmente el consumo, a la hipertensión asi como al difuncionamiento a nivel de los riñones y del higado.