Londres. El brasileño Gustavo Kuerten, campeón de Roland Garros continuó su racha victoriosa con una victoria sobre el surafricano Justin Bower por 6-4, 6-4 y 7-5 que le coloca en la tercera ronda de Wimbledon, avisando de su gran potencial.
"Guga", único suramericano que continua en liza en este Grand Slam, necesitó únicamente 90 minutos, mucho menos de lo que tarda para colocar su cabello con su estilo particular, para liquidar a su oponente, 509 del mundo, que sufrió una dura afrenta y encajó 11 saques directos del actual número uno de la Carrera de Campeones.
El jugador brasileño está en gran forma, quizá la mejor de su vida y parece que la transición de la tierra francesa a la hierba inglesa está discurriendo según sus planes. "No quise jugar ningún torneo antes de este y parece que lo que decidí funcionó", dijo Kuerten, "sé que puedo jugar bien en hierba y por lo tanto es más importante descansar antes que saturarme con encuentros".
En este plan de relax, Kuerten señaló que no le importa pasar demasiado tiempo delante del espejo para retocar su pelo. "Me lleva tres o cuatro horas", dijo sonriendo el brasileño, que aspira a convertirse en el primer jugador desde Bjorn Borg en ganar Roland Garros y Wimbledon el mismo año.
"Creo que los demás jugadores tienen más oportunidades que yo, pero todavía estoy vivo, y sé que puedo ser más consistente, aunque nunca he estado en las semifinales", dijo el de Florianopolis quien tendrá como rival en la tercera ronda al alemán con pasaporte británico Alexander Popp, un jugador de dos metros que hoy acabó con el estadounidense Michael Chang en cinco sets.
"Estoy cada vez más completo y con más confianza, y jugando mejor en cualquier tipo de pista. Mejor que en 1999", señaló.
Kuerten, que ya alcanzó los cuartos de final el pasado año, sólo tuvo un lápsus durante el partido, fue en el séptimo juego del tercer set cuando concedió su saque, pero el brasileño reaccionó con rotundidad y cerró luego el partido con un perfecto revés cruzado cinco juegos después.
No tuvo tanta fortuna el ruso Yevgueny Kafelnikov quien vio sus esperanzas de triunfar en Wimbledon truncadas por segundo año consecutivo debido a una lesión. El quinto favorito intentó en vano que su servicio funcionara y luego confesó que estuvo a punto de abandonar. El de Sochi cayó ante el sueco Thomas Johansson, que ha perdido 10 veces este año en primera ronda, por 6-1, 7-6 y 6-4.
"Los músculos de mis costillas me han molestado mucho. Es un dolor tan grande que no me permite levantar los brazos", dijo Kafelnikov que tuvo que llamar al médico en el 5-5 del segundo set. "Pensé que no debía continuar pero me acordé del pasado año y no lo hice, no quería acabar con esa actitud tan negativa"
Si Kuerten convencen, una argentina Paola Suárez, se convirtió en la últimas supervivientes de Latinoamerica, luchando a fondo para conseguir la victoria contra la suiza Patty Schnyder. Al final su gran garra y coraje la salvó del apuro y triunfó por 6-7 (5-7), 6-3 y 6-3. Y estará por primera vez en la tercera ronda de este Grand Slam, igualando así su actuación en el US Open en 1997.
Su próxima rival será no obstante de cuidado, la estadounidense Lindsay Davenport, segunda favorita, defensora del título, que hoy reconoció tras superar con problemas a la rusa Elena Lijovtseva por 3-6, 6-3 y 6-3, que "debe mejorar" si quiere seguir viva.
Otra argentina, Florencia Labat, acabó su andadura en este torneo, al caer contra la estadounidense Kristina Brandi por 6-2, 2-6 y 6-1. Florencia, que llegó a los octavos de final en 1994, falló con su servicio, cometió cinco dobles faltas, y al final su físico acabó traicionándola.