Río de Janeiro. El tenista brasileño Gustavo "Guga" Kuerten, que el mes pasado conquistó el Masters y se convirtió en el primer latinoamericano en terminar la temporada como número uno del mundo, concluyó hoy sus entrenamientos para el Abierto de Australia, torneo que nunca ha ganado.
Kuerten, que viajará el próximo domingo a Melbourne, se entrenó en las últimas tres semanas en canchas rápidos para adaptarse a la superficie del Abierto de Australia, que el brasileño comenzará a disputar el próximo 15 de enero y en el que defenderá su título de mejor del mundo.
"Ojalá consiga superar ese tabú de no vencer en Australia. De cualquier forma, será magnífico si no me va bien en el Abierto de Australia pero tengo en este año una temporada como la que tuve en el 2000", afirmó Kuerten en una conferencia de prensa que concedió para anunciar el fin de su etapa de preparación.
En la entrevista, el brasileño dijo que no se siente presionado por ser el número uno del mundo y por la expectativa que hay en torno a su desempeño en el 2001 ya que, en su opinión, "el tenista que no sabe superar la presión no llega a ningún lado".
"Es claro que las personas tienen sentimientos, porque nadie es un robot, pero eso hace parte del día a día", afirmó.
En torno a sus metas para el 2001, el tenista brasileño aseguró que son prácticamente las mismas que el año pasado, es decir mantenerse entre los mejores del mundo y luchar por los títulos del Grand Slam.
Kuerten aseguró que si tuviese que escoger uno entre los torneos del Grand Slam que pudiese vencer, optaría por el Roland Garros, competición que ya venció en 1997 y en 2000.
El brasileño afirmó que otra de sus principales metas para el 2001 es la conquista de la Copa Davis, en la que Brasil debutará en febrero próximo en Río de Janeiro frente a Marruecos.
"Creo que tenemos muy buenas oportunidades de comenzar bien jugando en casa contra Marruecos", afirmó.
Con el fin de mejorar su rendimiento en el Abierto de Australia, Kuerten se entrenó desde el pasado 18 de diciembre en la academia que su entrenador, Larri Pasos, tiene en el balneario brasileño de Camboriu, estado de Santa Catarina.
El brasileño trabajó al lado de los israelíes Harel Levy, Eial Erlich y Noam Okum, así como de sus compatriotas André Sá y Antonio Prieto.