Lima, 24 jul (EFE).- Tarólogos y videntes peruanos se han inclinado hoy por una victoria de la selección brasileña sobre la de Argentina en la final de la Copa América, que se disputará este domingo en Lima.
La mística Lupe González, asesora espiritual de personalidades políticas internacionales, y el profesor Walter, quien proclama con orgullo haber sido el primero que profetizó la conquista de la Copa Suramericana por el Cienciano peruano, coincidieron hoy en que Brasil impondrá sus condiciones en un partido con expulsados.
Lupe González, apoyada en el tarot italiano, dijo hoy a EFE que el equipo brasileño estará amparado por el "pavo real", la carta que acompaña a los triunfadores, en un partido que "será a muerte".
Para el profesor Walter, Brasil triunfará "en un partido durísimo en el que los argentinos darán la pelea hasta el final".
Lupe González advirtió que Argentina marcará un gol temprano, lo que dará confianza excesiva a los jugadores, un riesgo engañoso que es caracterizado por la carta de "mariposas y rosas".
"Será un triunfo ajustado en el tiempo reglamentario. Habrá mucha tristeza por el lado argentino. Habrá bronca entre los jugadores de ambos equipos y varios expulsados", añadió Walter tras un ritual de invocación de espíritus en el que empleó las camisetas que identifican al argentino Carlos Tevez y al brasileño Adriano.
El místico aseguró que los "pai de santo" brasileños, sacerdotes de las prácticas de santería, "han hecho un trabajo muy intenso para ayudar al equipo".
En contraste la vidente Angela, cuyos poderes emanan de su constante comunicación con los ángeles y la lectura del tarot, según anuncia en la prensa limeña, advierte que Argentina está protegido por el as de espadas, la carta del triunfo que significa la fuerza y el equilibrio.
"Los argentinos serán más prácticos. Los brasileños, más emocionales y tanta ansiedad recargará su campo magnético.
En su lectura de cartas, la maestra Angela advirtió que la reina de bastos aparece invertida para el equipo de Carlos Alberto Parreira, lo que significa que discusiones y reproches afectarán en el rendimiento en la cancha. EFE
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