
La dura etapa de cierre en la Volta (vuelta) a Galicia lo dejó casi sin fuerza, pero su voz sonaba feliz, pues José Adrián Bonilla conquistó ese giro regional en España.
Por teléfono, dijo que estaba cansado, que la jornada le resultó “durísima”, mas el pedalista costarricense no se cambiaba por nadie.
“Es mi segundo triunfo en estas tierras”, dijo al recordar que había ganado la Vuelta a Zamora, en julio anterior.
Bonilla, quien corre para el equipo Cropusa-Burgos, coronó ayer las cuatro etapas en Galicia con un tiempo de 14 horas, 55 minutos y 59 segundos.
En la jornada previa se llevó la etapa, lo que le alcanzó para desplazar del primer lugar al español Francisco Morales (Fiat Calfisha-Semar) y sacar una ventaja de 13 segundos sobre sus perseguidores.
Entonces, la faena de ayer le resultó incómoda, pues sus rivales se le vinieron encima en procura de eliminar la escasa ventaja que tenía.
A falta de un kilómetro para la meta, Morales lanzó un furioso ataque e ingresó de primero en la meta.
La expectación cundió. Si Bonilla llegaba con más de 13 segundos de retraso, el español sería el ganador.
Pero el tico apareció como rayo y hasta le sobraron tres segundos de ventaja.
“Me quedé en el último ascenso, pues la etapa concluía en un premio de montaña y estaba muy desgastado porque antes hubo muchos sube y bajas”.
El tico agregó que hizo un gran esfuerzo final. “Tenía que darlo todo si quería ganar la Vuelta y así lo hice”.
Sobre el nivel de la competencia, dijo fue muy alto. “La diferencia entre los ciclistas era de 3 ó 4 segundos”.
Bonilla indicó que la temporada ciclista en España está a punto de concluir.
“Quedan dos pruebas y no sé si el equipo me requiere. Si no es así, regresaré a Costa Rica para prepararme con miras a la Vuelta a Chiriquí (Panamá), la de Higuito y la Costa Rica”.