San Ramón. Detrás de su sonrisa tímida se esconde una adolescente inquieta, que ama el riesgo y la emoción. A los15 años, Karen Matamoros es una joven promesa del mountain bike nacional, deporte en el que encontró el complemento ideal para su fiebre de aventura.
Karen fue la campeona nacional de ciclismo de montaña de los Juegos Estudiantiles, el año pasado, en la categoría B, cuando se introdujo en dicha disciplina. En esta edición procurará adueñarse nuevamente del primer lugar.
"La experiencia de los Juegos Estudiantiles es muy bonita pues es una excelente oportunidad para foguearse. Aunque solo participé el año pasado, me gustó mucho porque además se reúnen muchos jóvenes y se conocen nuevos lugares".
Sus inicios en el deporte de los aros y los pedales, hace dos años, no fue nada fácil pues aunque la movía una gran pasión, la falta de recursos económicos imposibilitaba que Karen comprara los implementos necesarios para el ciclismo a campo traviesa.
"Lo que hacía era que esperaba a que el hijo de mi entrenador compitiera, para que luego me prestara todos los implementos, desde los zapatos hasta la bicicleta. No fue fácil, pero gracias a Dios encontré patrocinador y ahora tengo lo necesario, y, sobre todo, muchas ganas de hacer bien las cosas."
Vecina de San Ramón, Alajuela, Karen confiesa que siempre le gustaron los deportes, pero que hasta ahora encontró el que de verdad la motiva y la hace sentirse bien.
Ilusión
"Antes jugaba baloncesto y hacía atletismo a campo traviesa; siempre me han gustado los deportes, pero creo que con el mountain bike podré realizar mi sueño de competir internacionalmente. Eso es lo que más anhelo."
Su tiempo lo reparte entre sus estudios en el colegio Patriarca de San Ramón y el ciclismo de montaña. Cada día entrena hora y media, cinco veces por semana, aunque explica que cuando tiene cerca una competencia practica todos los días y más horas.
"Lo que más me llama la atención del mountain bike es que uno aprende a disciplinarse. Este deporte me transmite una gran energía; hay que estar en esto para entenderlo y disfrutarlo, pero también requiere de mucha dedicación."
De cabello negro, ojos color miel y sonrisa tímida, Karen ha participado en la Copa Cristal, el Campeonato Nacional y, recientemente, ganó una medalla de oro en los Juegos Nacionales de Cartago en la categoría prejuvenil.
Ahora, en las justas estudiantiles, solo espera la gran final que será en setiembre, en el liceo Monseñor Odio, en la ciudad de Desamparados.