Johannesburgo (dpa) El sorteo de mañana de la Copa Confederaciones será la campana que anuncia la última vuelta de la carrera contra el tiempo de Sudáfrica hacia el Mundial de fútbol de 2010.
El torneo, que disputarán ocho selecciones del 14 al 28 de junio de 2009, servirá de "test" de cara al año siguiente, cuando μfrica recibirá por primera vez el mayor evento futbolístico del mundo.
"La Copa Confederaciones es un evento importante, hay buenos equipos", dijo hoy en Johannesburgo Jerome Valcke, secretario general de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA). "Pero no deja de ser un test para ver qué es lo que falla".
Sudáfrica, Brasil, Italia y España serán las cabezas de serie de un sorteo sencillo pero polémico, ya que el anfitrión evitó con seguridad enfrentarse a Brasil en la primera fase. Estados Unidos, Irak, Nueva Zelanda y Egipto, quizá el equipo más perjudicado por el sistema, completan la nómina de participantes.
"El equipo anfitrión será ubicado en el primer puesto del Grupo A para asegurarnos de que juega el partido inaugural", explicó Valcke. Como los equipos de un mismo continente no pueden compartir zona, Brasil será ubicada automáticamente en el B, al igual que Egipto, que sabe ya que tendrá además como rival a uno de los dos potentes equipo europeos.
Ocho reinas de la belleza, procedentes de los distintos países participantes, serán las encargadas en el Centro de Convenciones de Sandton, en Johannesburgo, de extraer las bolas que decidirán la conformación de los grupos, de los que saldrán los cuatro semifinalistas.
La suerte podría determinar que Estados Unidos e Irak se enfrenten por primera vez fuera de sus fronteras en un torneo oficial. "Y lo harían con el nuevo balón Konpanya, que significa 'unidos'. �se es el poder del fútbol", aseguró el director ejecutivo del comité organizador (SALOC), Danny Jordaan, al más puro estilo del presidente de la FIFA, Joseph Blatter.
La Copa Confederaciones, que tras varias ediciones bianuales pasó ahora a disputarse cada cuatro años, reúne a los seis campeones continentales, al último ganador del Mundial (Italia) y al país anfitrión del torneo. La última edición, disputada en 2005 en Alemania, se la llevó Brasil.
España, Italia e Irak participarán por primera vez en el evento, que se disputa en cuatro sedes: Rustenburg, Pretoria, Bloemfontein y Johannesburgo, donde se disputará la final y el partido inaugural.
La organización pretendía entregar los estadios totalmente preparados a la FIFA a finales de año, pero parece poco probable que todos los trabajos estén listos para esa fecha. "Lo más crucial eran las gradas para definir el número de asientos y los precios. Eso está", dijo el presidente del comité organizador, Irvin Khoza. "Quizá en otros aspectos las obras de algún estadio se demoren hasta finales de enero", admitió.
La Copa Confederaciones iba a significar la inaguración del monumental SoccerCity, donde se disputará la final del Mundial, pero el retraso en las obras obligó a descartar su inclusión.
Ahora, la preocupación del SALOC es llenar los estadios con sudafricanos durante la Copa Confederaciones, ya que no espera gran asistencia de fans extranjeros en junio de 2009. "Es nuestro gran desafío", dijo Jordaan, consciente de que Sudáfrica es conocida fuera de sus fronteras principalmente por su afición al rugby y al cricket.
Por eso, los precios de las entradas más baratas para los fans locales rondarán los diez dólares. "Ser asequibles" es una de las políticas principales de los organizadores.