Chicago. Con uno solo de sus poderosos movimientos, el jonronero dominicano Sammy Sosa quebró su bate, y probablemente, su reputación.
Sosa ha sido el vivo ejemplo del bateador de poder en las últimas cinco temporadas, un adorable pelotero con una sonrisa contagiosa y una gran historia de éxito.
Pese a que Mark McGwire y Barry Bonds poseen las marcas, el jardinero de los Cachorros de Chicago recibía casi todos los halagos.
Sin embargo, con un pedazo de corcho que apareció claramente insertado justo arriba del mango de su bate el martes por la noche, los aficionados y otros peloteros de Grandes Ligas tuvieron que preguntarse si toda su historia no ha sido una farsa.
“Esa es la razón por la que estoy aquí ahora mismo, para explicar que se trata de un error”, dijo Sosa después del partido. “Tomé el bate equivocado, no necesito usar eso”.
“Es una crisis y tenemos que enfrentarla. Entiendo que es difícil (entenderlo) ahora mismo. Simplemente lo siento y es lo único que puedo decir desde el fondo de mi corazón”.
El corcho en el bate de Sosa fue descubierto cuando este se rompió, en roletazo del dominicano a la segunda base, durante la primera entrada del partido que los Cachorros le ganaron a Tampa Bay, 3 a 2. El jonronero fue expulsado del partido.
Sosa indicó que accidentalmente tomó un bate que emplea para exhibiciones de cuadrangulares para los aficionados en prácticas de bateo.
Sosa tiene decenas de bates rotos en los últimos años y nunca pudo hallarse nada sospechoso, e insistió en que nunca usó nada ilegal.
Las Grandes Ligas confiscaron el bate para investigarlo, junto con otros 76 maderos. Un directivo de Grandes Ligas dijo ayer en Chicago que el examen realizado a los 76 bates comprobó que no estaban arreglados.
Los aficionados dieron ayer a Sosa una prolongada ovación, cuando salió a jugar contra los Devil Rays.
Sosa podría ser suspendido hasta 10 partidos, pero la decisión corresponde a Bob Watson, vicepresidente a cargo de disciplina en el beisbol. El dirigente comentó que esperaba que el castigo sea menos severo si los otros bates no tenían corcho.
Otros jugadores han sido descubiertos o han reconocido haber empleado bates con corcho, pero ninguno con el historial de Sosa.