El medio del United, que dañó seriamente los ligamentos de la rodilla del jugador nórdico en abril del 2001, impidiéndole jugar con normalidad desde entonces, escribió un libro autobiográfico cuyos fragmentos publican quincenalmente dos periódicos británicos.
Keane explica en el mencionado libro que tuvo que "esperar el tiempo suficiente" para poder vengarse de Haaland, que en 1997 también le había propinado una patada en la rodilla.
El irlandés añade que tras golpear al noruego tuvo tiempo para lanzarse unos comentarios en tono jocoso, tal y como cuenta en la biografía, mientras el escandinavo yacía presa del dolor sobre el campo.
El jugador añade en sus memorias que no esperó hasta que el árbitro le mostró la tarjeta roja, sino que tras el incidente él mismo abandonó el campo. "No esperé a que Elleray me sacara la roja. Me di la vuelta y me fui al vestuario", dijo.
Ante estos provocadores comentarios, la FA anunció hoy, mediante un comunicado, que leerán el libro de Keane en su totalidad antes de tomar decisión alguna, aunque apuntó: "No obstante, no esperamos que ningún jugador lesione deliberadamente a un rival a ningún nivel del juego".
La insinuación de que la mencionada patada pudo haber sido planeada con antelación también ha alertado a Alf-Inge Haaland, que considerará ahora llevar a Keane ante los tribunales.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara .
Fuente: agencias.