El reglamento de goles de la Unafut es claro y contundente: "será declarado campeón goleador de una temporada aquel jugador que hubiera marcado más tantos en la totalidad de juegos que conforman un campeonato".
Hasta el momento, después de casi 40 jornadas en el torneo 2004-2005, solo un jugador cumple con ese requisito: el artillero del Cartaginés, Rándall Chiqui Brenes.
Con la cifra más baja de las últimas 15 temporadas, Brenes se quedó en 16 goles cuando finalizó su participación en la etapa de semifinales del Clausura.
Y desde entonces nadie lo ha alcanzado. De los dos equipos finalistas del campeonato, solo cinco están con posibilidades reales de igualarlo o superarlo.
Del lado generaleño, Ever Alfaro lleva 13 goles y está a tres del Chiqui . Un escalón atrás están igualados los manudos Rolando Fonseca y Brayan Ruiz, con 12.
Y con 11 dianas, el volante rojinegro Carlos Hernández y su compañero Alejandro Alpízar.
Parece improbable que en juegos cerrados como los que se darán en la serie final, el 22 y 29 de mayo, estos futbolistas puedan llegarle a la cifra de Brenes, pero esto no se puede descartar.
Ya eliminado de la contienda por el título de goleo, el saprissista Álvaro Saborío -el goleador del torneo 2004- se quedó en 15 dianas desde enero pasado, cuando le sobrevino una seria lesión.
También quedaron descartados el florense Minor Díaz -el goleador tico del 2001-, quien finalizó esta vez con 13 tantos, y el carmelo Esteban Santana con 11.
Así que Rándall Brenes está muy cerca, a solo dos fechas, de coronarse campeón goleador.
De ser así se uniría a los artilleros brumosos que, a lo largo de la historia, se adjudicaron este honor. El primero fue José Rafael Fello Meza, con 13 goles en 1940.
Después están Alexis Goñi, con 21 en 1951; Jaime y Fello Meza, con 7 en 1952; Alberto Gallego Armijo, con 15 en 1961; Leonel Hernández, con 16 en 1973; y, el último, el Claudio Fabián Ciccia, con 41 anotaciones en el 2003.