La presión es grande y el objetivo se presenta difícil. Ganarle a Guatemala el 6 de enero en Miami se ha convertido en necesidad para la Selección Nacional en su afán por llegar al Mundial del 2002.
Por eso la Tricolor apura su marcha forzada en estos días festivos con ensayos físicos, tácticos y técnicos, pero no deja de lado la motivación, esa esquiva razón para jugar con una mentalidad colectiva que permita encarar el rival con contundencia.
Ejemplo de ello son las grandes mantas colgadas durante los entrenamientos en la cancha de San Rafael de Heredia, con mensajes como "Todos a ganar", "Máximo esfuerzo... Triunfar" y "Nuestra meta: ganar".
"Son mensajes subliminales que mandamos a los jugadores para remarcar la necesidad de obtener la victoria ante los chapines, pues una derrota nos deja fuera del Mundial", explica Alexandre Guimaraes, quien asumió la dirección técnica del seleccionado para este partido de todo o nada.
Inspirada en el técnico de natación Francisco Rivas, esta metodología se extiende al hotel La Condesa, donde también hay mantas y será "parte de la escenografía que tendremos en los vestidores del Orange Bowl", afirmó Guima .
Unir al grupo
Para el motivador de la Tricolor, German Retana, el objetivo de esta estrategia es que "el grupo se una alrededor de ciertos valores que fueron definidos por ellos mismos".
Retana recordó que hay otros factores que se han implementado para elevar la motivación del plantel. "Hacemos dinámicas para fomentar el conocimiento entre unos y otros, para sentirse más compañeros, pues Guima insiste en que quiere que el grupo sea más unido".
Retana aceptó que resulta más complicado motivar a un equipo que a un solo atleta. "Además, tenemos que identificar qué es lo que está por encima de las expectativas individuales.
Según el delantero William Sunsing, "esto ha sido muy importante para el grupo, pues nos ayuda a que la motivación llegue al máximo, al tope". Añadió, sin embargo, que para los futbolistas, la mayor motivación la da el hecho de vestir la camiseta nacional.
El volante de contención Rodrigo Cordero coincidió con Sunsing. "Este trabajo de motivacion permite que las metas estén siempre presentes en nuestra mentes. No es nada nuevo, es algo que se venía haciendo desde el proceso anterior, solo que ahora se le ha dado mayor énfasis".
Cordero agregó que "esto nos puede ayudar para cambiar nuestra actitud para el partido. Ya se siente que hay un cambio. Creo que vamos a dar de qué hablar en Miami".
Alexánder Madrigal, defensor de La Piedad de México, indicó que estos signos externos ayudan a que los jugadores "recuerden que todavía podemos soñar con continuar en la ruta al Mundial".
Carlos Castro, lateral izquierdo, sostuvo que los mensajes les recuerdan constantemente que "tenemos mucho que ganar y que perder ante Guatemala. Un triunfo y las puertas se abren; una derrota y se cerrarán por mucho tiempo".