Sidney. La selección femenina de voleibol de Cuba se metió definitivamente en la historia de este deporte y de los Juegos Olímpicos al ganar en Sidney 2000 su tercera medalla de oro consecutiva, algo nunca antes logrado en esta disciplina.
Con cuatro sobrevivientes de Barcelona 92 y Atlanta 96, Regla Bell, Regla Torres, Ana Ivis Fernández y Mireya Luis ésta en la banca, las caribeñas derrotaron (3-2) la tarde ayer a Rusia en la final, tras una gran reacción con la que levantaron una desventaja de dos sets .
Con este triunfo, conseguido tras una hora 43 minutos, las caribeñas se proclamaron indiscutidas reinas mundiales de este deporte en la última década.
Rusia sorprendió al principio y estuvo cerca de volver a batir a su rival, al que le había ganado en la primera ronda.
En el primer parcial, el elenco europeo logró salvar tres puntos de set y aprovechó su segunda oportunidad para ganarlo por 27-25.
La segunda manga fue aún más emotiva y sorprendente.
Se decidió, otra vez en favor de las caucásicas, luego de nueve ocasiones desperdiciadas, cinco por parte de las caribeñas y cuatro de las rusas, hasta que en la décima un bloqueo sobre Marlenis Costa le dio la ventaja de dos sets a cero a Rusia.
Aparece Regla
Con el orgullo herido y el oro que se les escapaba, las hasta ayer bicampeonas mundiales y olímpicas salieron a arrasar a su rival.
Y Cuba lo logró, pero tuvo serias complicaciones para cerrar el tercer parcial, hasta que emergió la zurda de Regla Bell para sentenciarlo por 25-19 luego de que tiraran por la borda cinco set point .
A partir de aquí apareció en acción la veterana isleña de tres Juegos Olímpicos: Regla Torres, quien hizo yunta con la representante de la savia nueva: Yumilka Ruiz, sustituta de la emblemática Mireya Luis, líder de esta generación de triunfadoras.
Torres, escultural centro de 1,91 metros de altura, se adueñó de la red y empezó a anotar puntos para su equipo, que los gritaba, desafiante, mirando hacia el otro lado de la cancha, para intimidar a sus rivales, una táctica que pareció surtir efecto.
Tras ganar el cuarto parcial por 25-18, en el tie-break , Torres tenía dominadas a sus adversarias y, de salida, marcó cuatro puntos que llevaron a Cuba a adelantarse por 5-2.
Sus compañeras completaron la tarea, ganando por 15-7 y el oro viaja nuevamente para la mayor de las Antillas, de donde parece no querer irse más.