El futbol africano revalidó su crecimiento y poder en los Juegos Olímpicos Sidney 2000, al conservar Camerún el oro ganado por Nigeria en Atlanta ë96.
Mientras Brasil duerme en sus laureles y Chile se puso de pie al ganar el bronce en la categoría masculina.
En el lado oscuro del planeta olímpico, España sufrió, de nuevo, el síndrome de fallar a la hora de la definición, después de tener a los Leones Indomables cameruneses a su merced.
Pero África ofreció otra demostración de la técnica individual de sus jugadores y los nervios de acero que le hacen ganar finales, como hace cuatro años, cuando las Superáguilas de Nigerianas abatieron a la Argentina, 3 a 2.
El futbol de ese continente está en una larga transición, pero cada tanto pone otro peldaño en su camino a integrar la elite del fútbol mundial.
Los cameruneses no son unos recién nacidos, porque Patrick Mboma se luce en el italiano Parma, Lauren en el inglés Arsenal, Wome en el Bolonia italiano, Geremi en el español Real Madrid y Etoío en el Mallorca.
Mal Brasil
Los brasileños de Ronaldinho y compañía fueron la contracara y vivieron una de las tristezas más profundas de los últimos tiempos.
El equipo de Wanderley Luxemburgo experimentó derrotas humillantes ante Sudáfrica (3 a 1) y Camerún (2 a 1), que lo mandaron de vuelta a casa.
No mostró ni una pequeña lucecita del futbol esplendoroso de su país, en un ocaso desde la caída en la final del Mundial ë98 ante Francia, 3 a 0.
El mediocre rendimiento le costó el puesto al técnico Wanderley Luxemburgo ( véase nota en página 15D ).
Chile se quedó con el bronce, como premio a un equipo de buen juego y de ataque contundente. Destacó el veterano Iván Zamorano, goleador del torneo con seis tantos.
En el cuarto puesto quedó Estados Unidos, que llegó a las semifinales por su victoria en la tanda de penales ante Japón y que careció de recursos para aspirar a más.
Honduras fue una grata sorpresa. Estuvo a un paso cortito de la clasificación incluso arrancó con un empate 3-3 ante Nigeria, a la que le iba ganando 3-1 pero sus cuatro puntos no le alcanzaron.
Sin embargo, dejó estampada la impronta de su artillero David Suazo, quien metió cuatro goles en tres partidos.
En Sidney 2000, el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, confirmó la decisión del organismo de que en los Juegos Olímpicos sigan participando jugadores sub ë23.
Si no cambian los reglamentos, en Atenas 2004 volverán a estar 16 selecciones.
Finalmente, el torneo femenino lo ganó Noruega con un gol de oro en la final ante Estados Unidos, el equipo campeón en Atlanta ë96 y en la Copa del Mundo del año pasado.
La selección de Alemania que perdió la semifinal ante las estadounidenses por un autogol en propia meta, obtuvo la medalla de bronce y Brasil quedó en el cuarto puesto.