
Una inspectora de caminos de la Municipalidad de Limón quebró el récord nacional de 400 metros con vallas que tenía 16 años.
Sharolyn Scott, atleta de ébano y madre soltera, detuvo el domingo anterior el cronómetro en 59 segundos y 20 décimas, destrozando la marca que desde 1984 tenía Magdalena Molina, con 62:50.
Scott ostenta ahora cuatro marcas nacionales, pues también tiene el récord en 100 metros vallas, con 14:57 segundos, en el relevo 4x100 m, con 47:46 segundos, y en relevo 4x400, 3:52:31 minutos.
“Ella (Sharolyn) es en este momento la mejor deportista en femenino que hay en el país, ella tiene dos años de estar entrenando conmigo, y sus logros se deben a la gran disciplina y deseo de superación que posee”, dijo Salazar.
El entrenador destaca el hecho de que Scott no tiene rivales tanto en el país como Centroamérica, y sigue ascendiendo.
“El año pasado, cuando estuvo en el Mundial de Berlín, hizo 55:60 en los 400 metros, que era su mejor marca, y en este apenas en la primera competencia lo bajó a 54:50, y en la segunda registró 54:60, eso habla del nivel que ella va adquiriendo”.
Acerca de su crecimiento, Scott manifestó ayer que se debe a que toma el atletismo como un estilo de vida, y no como una pasatiempo.
“Correr es algo que tengo adquirido, me gusta y cada día quiero ser mejor, de hecho en este momento me siento como nunca antes”, expresó la atleta desde su trabajo.
Aparte de entrenar en la mañana y tarde en el Polideportivo de Japdeva, Sharolyn, de 26 años, debe atender la casa donde vive junto a su hija Trishelle, de seis años.
Este año, aparte de los Centroamericanos, espera competir en el Grand Prinx de Medellín, de Bogotá, Venezuela y en los Centroamericanos y del Caribe de Atletismo, en Puerto Rico.