
No hace mucho tiempo, menos de un año... Joel Campbell estaba en el huracán, su último semestre con el León de México y su primera campaña con el Monterrey azteca ponían en titulares y discusiones si venía con su rendimiento hacia la baja, si uno de los jugadores más determinantes de Costa Rica en la última década comenzaba a dar pasos hacia atrás.
Yo por mi parte siempre mantuve mi fe en ese fútbol pícaro, en ese talento diferente, en ese deportista que conocí en 2012 desde que dio su primer paso internacional al Lorient de Francia, cedido del Arsenal de Inglaterra.
Para entender a Joel Campbell hay que analizarlo en el tiempo, verlo durante los años y sacar conclusiones. Joel siempre ha tenido en su cabeza el pensamiento de ‘que es el mejor futbolista del orbe’, ese es su pensamiento. Él ha entendido que sus condiciones naturales son diferentes, pero también las ha pulido con mentalidad, ambición y esfuerzo.
Desde el 2012 yo siempre lo vi como un futbolista diferente, pero sobre todo un jugador que podía convertirse en el líder de una generación y comandar, él solo, a la Selección Nacional.
Sí, tuvo que esperar, ser paciente y convivir con otros talentos que le ayudaron a madurar, a formar carácter, a ser determinante. Porque de entrada su personalidad hasta pudo ser chocante en la Nacional. Solo analicemos: un chamaco de escasos 20 años, recién firmado por el Arsenal y apadrinado por Ricardo La Volpe, entra a un camerino imponiéndose con talento en los entrenamientos. Pero es que así es Joel, un deportista que ‘irrespetuoso’ en el buen sentido, sin temor, con irreverencia en el campo para ganarse un lugar.
Joel pasó épocas complejas, de hecho recuerdo que previo a Rusia 2018 tuvo lesiones serias que hasta cierto punto pusieron en duda su presencia en el Mundial, al cual no llegó en las mejores condiciones, no obstante no se rindió y en el último partido de esa copa fue titular y fue el mejor hombre de Costa Rica en el campo.
Como no recordar aquel episodio en el que quiso tirar un penal ante Suiza, pero Bryan Ruiz se dejó el lanzamiento. Sinceramente, Joel merecía ese tiro, pero aún le faltaba ‘derecho de piso’ por pagar.
Pero de ese Mundial, lo más trascendental fue que Joel sin ritmo, luego de lesiones fuertes llegó y demostró que podía acarrear él solo a Costa Rica... Como sucedió este domingo en el Azteca, ante México, o el jueves pasado ante Panamá. Yo siempre creí en Joel Campbell, los hechos y actuaciones me dieron ese voto de confianza que le tengo desde hace más de una década.
